Álvarez Romero en el CTB

El artista expone un proyecto que gira en torno a la condición humana

Juan Manuel Álvarez Romero
Juan Manuel Álvarez Romero

Trayectos, nómadas, civilizaciones, culturas?son palabras que se repiten a lo largo y ancho del trabajo de Juan Manuel Álvarez Romero, palabras llenas de significado, enormes, y que desde luego, no son gratuitas, pues nos inician perfectamente en el conocimiento de su trabajo, invitándonos a que nos sumerjamos en un proyecto vital que tiene como origen y como fin la mismísima condición humana. El pasado viernes inauguró, (el ya nuestro), artista sevillano, una exposición de pintura en la estupenda sala de proyectos del Centro Torrente Ballester, en ella, conviven más de veinte años de trabajo, de proyecto artístico vital, pleno de consciencia y consecuencia. Fenicios, aztecas, tartesos, egipcios, ? y ahora y aquí: de Argantonio a Breogán, nombres que quieren que miremos atrás, hacia otros espacios, hacia otras vivencias que si bien parecen lejanas, no lo son tanto, pues todos estos acontecimientos, que Juan Manuel nos acerca al ahora con su pintura, ya conviven con nosotros formando parte de lo que somos.

Nuestro presente, nuestro futuro, nosotros mismos, somos fruto tanto del pasado que hemos construido como del que nuestros antepasados han ido edificando. Miles de años de sucesos, batallas, reinados, muchos de ellos, hechos truculentos, que forman parte de nosotros, de lo que somos y de lo que seremos o no seremos, en el futuro más lejano y más cercano. Símbolos, formas, que se acumulan y se atropellan unos a otros, que se ocultan y se transparentan, que se intuyen o permanecen claras y patentes. Así es la pintura de Juan Manuel, fuerte, llena de conocimiento, con la contagiosa e hipnótica sensación de que siempre hay más y más, descubriendo en su visionado que efectivamente hay mucho más, mires donde mires. Lo local y lo universal se dan un abrazo dejando suficiente espacio para la pervivencia de ambos, y del mismo modo que los hechos son capaces de habitar el espacio sin prejuicio, también lo son de habitar a lo largo del tiempo. Nos encontramos con que Argantonio, el último rey de los Tartesos convive con Breogán, el rey fundador de Galicia, descubriendo como sus leyendas, sus símbolos, sus caballos, sus armas se unen, fundiéndose y describiéndose en los lienzos de Juan Manuel. Y así como en la historia del ser humano se repiten los hechos cíclicamente, y aun a pesar de que somos capaces de reconocerlo, seguiremos tropezando en la misma piedra una y otra vez. Sabemos que la ignorancia acaba con los pueblos, y aun a pesar de saberlo, seguimos anteponiéndola a la cultura. No entendemos porque, en Semana Santa, permanezca el CTB cerrado, no entendemos la razón por la que desde el Concello se ha decidido que el arte y la cultura no pueda formar parte de aquello que los visitantes conozcan de la ciudad, parece algo insólito, pero es un hecho. Increíble parece, que desde la misma concejalía de cultura, no se tenga en cuenta el trabajo y el coste de organizar una exposición que si en un principio iba a durar quince días, (lo cual ya me parece poquísimo), quede reducida a siete días. No entendemos nada. En cualquier caso, insistimos en que no se la pierdan.

CRÍTICA DE ARTE

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