Alrededor de 35 delegados de los comités de empresa de Navantia Fene-Ferrol y de sus compañías auxiliares protagonizan desde esta mañana un encierro en el salón de recepciones del Ayuntamiento de Ferrol, en donde permanecerán de forma indefinida hasta que la empresa pública convoque la comisión de seguimiento del dique flotante y dé explicaciones sobre las dudas que arroja sobre su viabilidad. Los representantes de los trabajadores mantuvieron un encuentro con la junta de portavoces municipales, a los que trasladaron su malestar por la misiva enviada por el consejero delegado de Navantia, Jaime de Rábago, a los integrantes de la comisión de seguimiento de la infraestructura, en la que aludía a la «escasa rentabilidad del proyecto». Por ello, pidieron al alcalde, José Manuel Rey, que convocase a la Mancomunidad de Municipios de la Ría de Ferrol para abordar este asunto con urgencia y también que elevase al Gobierno central la necesidad de que se convocase con urgencia la comisión para abordar el desarrollo del proyecto.
Una representación del comité de empresa de Navantia se había apostado ya en el Concello en torno a las nueve y media de la mañana. Una hora después se celebró una asamblea informativa en la antigua Bazán, en la que se tomó la decisión de manifestar en la calle su rechazo a las declaraciones del consejero delegado de Navantia. Unos 2.000 trabajadores se dirigieron en manifestación hasta la plaza de Armas, en donde se mantuvieron apostados mientras los delegados de los dos comités de empresa y una representación de la industria auxiliar se reunía con los políticos. Al término del encuentro, Ignacio Naveiras, portavoz del comité de la planta ferrolana, explicó a los operarios que habían recibido el apoyo de todos los grupos y pidió el cese del consejero delegado de Navantia. Además, informó de que el regidor se había comprometido a trasladar a la Xunta y al Gobierno central «o roto que xenera o escrito». Naveiras instó a los responsables de la empresa a que «veñan a decirnos á cara qué tipos de atrancos hai e cómo poden solucionarse» para materializar el proyecto del dique flotante. No obstante, advirtió de que los trabajadores no quieren la disyuntiva de «dique o barcos» para solucionar la falta de carga de trabajo, puesto que no renuncian a ambas opciones.
Manuel Grandal, de la CIG, advirtió de que como el naval continúe sin soluciones, se van a recrudecer las movilizaciones y responsabilizó al PP.
El alcalde manifestó su discrepancia con las declaraciones del consejero delegado de Navantia e insistió en que defiende la viabilidad técnica, jurídica y económica de la infraestructura, que generaría dos años de ocupación a los astilleros de la ría. También insistió en que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se comprometió a que a corto plazo hubiese ocupación para el naval de la ría ferrolana. Tras reunirse con los sindicatos, trasladó la solicitud de encuentro a la Mancomunidad y también al Ejecutivo central para que se reúna la comisión del dique en la urbe.
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