Aunque la lonja de la cofradía de Ferrol continúa sin ser una referencia pesquera en la zona -hay más movimiento de estas características en Cedeira o Cariño- sí ha experimentado un repunte en ese apartado en los últimos años, diversificando la cantidad y variedad de especies que se subastan en la rula.
De hecho, tal y como se puede apreciar en los datos oficiales que ofrece la Consellería do Medio Rural e do Mar, en el 2002 solo se comercializaban nueve tipos de productos, en su mayoría mariscos. El 2011 se cerró con un total de 55 especies. En otras palabras, la oferta se ha multiplicado por seis en los últimos diez años.
Y aunque continúa siendo la almeja babosa la que ofrece mayores rendimientos económicos -a pesar de todos los problemas de extracción y venta que se están padeciendo- ahora el comprador, en las diferentes épocas del año, se puede encontrar desde abadejo hasta anguila pasando por faneca, lenguado, merluza, pulpo, choco, robaliza, rodaballo o solla, por poner algunos ejemplos.
Las causas
El biólogo de la cofradía ferrolana, Félix Cerqueira, explica que esta diversificación se ha producido «por necesidad, pero abrir el abanico resulta positivo».
Los cada vez mayores problemas para la extracción y comercialización de la almeja babosa, sobre todo a raíz de las declaraciones de zonas C en los principales bancos de la ría, «han provocado que lleguen otras especies a la lonja, algo que debe entenderse como positivo y que, incluso, hay que potenciar».