Por el momento, hasta el verano solo se ha empezado a perfilar la posibilidad de que una de las cuatro fragatas F-100 se incorpore durante un período de quince días a la operación de la OTAN Active Endeavour en aguas del Mediterráneo. Hasta la fecha, y con la excepción de la operación del Patiño en el litoral de Somalia, es la actividad más destacada y, además, todavía no se ha confirmado de manera oficial.
El operativo, tal y como lo define la propia Alianza Atlántica, tiene como objetivo la vigilancia de las aguas del Mediterráneo para ayudar a detectar, disuadir y proteger ante posibles amenazas terroristas o de tráfico de armas en la mencionada zona.
Se puso en marcha a raíz de los atentados del 11-S en Estados Unidos y continúa en vigor. España es colaboradora habitual junto a países como Grecia, Italia o Turquía.
Precedente
Ya el pasado ejercicio la fragata F-103 estuvo durante un mes en el dispositivo Active Endeavour. Para ello tuvo que realizar una calificación operativa de cinco semanas en aguas francesas junto al destructor francés Jean Bart.
Toda esta situación contrasta, por ejemplo, con la amplia actividad desplegada por las fragatas F-100 en ejercicios como el 2007 o el 2008, cuando eran habituales las maniobras prolongadas en escenarios geográficos lejanos y continuas participaciones con flotas permanentes de la OTAN.
También la crisis económica pasa factura, por ejemplo, al Tercio Norte de Infantería de Marina. Hasta no hace mucho uno de sus objetivos era la formación de un cuarto grupo operativo especial -el que se desplaza con las fragatas u otros buques para, por ejemplo, realizar abordajes-. Ahora, la meta es mantener los tres que existen.