Con buen humor, desafiando a la lluvia, que cayó por momentos aunque no llegó a ser chaparrón, pero con paso decidido. Tanto, que la primera parte de la marcha iniciada por 120 delegados de Navantia y de sus compañías auxiliares, llegaron a Pontedeume, la primera gran parada en la jornada, una hora antes de lo previsto. El grupo que hoy inició una caminata de tres días hasta A Coruña en demanda de carga de trabajo estaba formado mayoritariamente por hombres, representantes sindicales de las antiguas Astano y Bazán, aunque tampoco faltaron las mujeres, como María del Carmen Portela, trabajadora de Acciona desde hace 12 años y con la esperanza de lograr soluciones para la falta de trabajo en las factorías de la ría. Además, la marcha también fue sumando apoyos por el camino, como el trabajador prejubilado del astillero de Fene que se animó a realizar la etapa hasta la villa eumesa en solidaridad con la familia «navantiera».
Desde el primer momento el ritmo fue bueno, y la movilización atravesó la avenida de Esteiro a gran velocidad, para cruzar As Pías sin apenas producir retenciones de tráfico. Tras entregarle al regidor fenés, Gumersindo Galego, una misiva con sus principales demandas, los trabajadores tomaron rumbo hasta el polígono de Vilar do Colo.
La marcha fue un crisol de situaciones personales, desde las más dramáticas como la encarnada en un trabajador de una industria auxiliar que perdió su empleo hace cuatro meses, hasta las más festivas, como la chica que decidió caminar acompañada de dos perros de su hermano.
Pero mover durante tres días a 120 personas no es tarea fácil. Para ello trabajó durante las dos últimas semanas el equipo de logística. Acompañados de un autobús con alimentos y bebidas para los caminantes y de dos coches con los sacos y las pancartas que lucirán el jueves en la movilización, los trabajadores pudieron reponer fuerzas al mediodía gracias al trabajo de delegados como José Blanco e Isabel López, y a los de los compañeros que se quedaron preparando alrededor de 200 bocadillos en el astillero.
También están preparados ya los 60 buses que trasladarán a los 4.000 trabajadores de Navantia y de sus firmas auxiliares que se prevé que participen en la gran manifestación que culminará con el encuentro de los comités de empresa y el delegado del Gobierno, Samuel Juárez, el jueves a las 10.30 horas en la Delegación del Gobierno.
Con la primera etapa superada llegaron también los dolores en las piernas y las ampollas en los pies. Mañana, a los protagonistas les esperan otros 20 kilómetros.