Una madre denuncia amenazas a su hija, menor

Una jueza de Ferrol ha archivado el caso por desconocerse quien fue el autor de las mismas, en un colegio de As Pontes

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Carmen P. P., una vecina de As Pontes, acudirá al Valedor do Pobo como última instancia al ver que una denuncia suya por supuestas amenazas a su hija, en un centro educativo, no ha tenido la respuesta adecuada. De hecho, el Juzgado de Instrucción número 1 de Ferrol ha resuelto archivar el caso. La magistrada Ana González Lorenzo establece en el auto de sobreseimiento que indica que no se ha podido «conocer la identidad de los autores». El sobreseimiento provisional devino en archivo y el asunto no puede ser apelado.

En su denuncia, asegura que su hija, nacida en abril de 1996, fue víctima durante el curso académico 2005-2006 de «constantes insultos, humillaciones y amenazas» en el colegio Montecaxado.

Las amenazas aparecían en hojas introducidas en medio de los libros escolares o escritas en los mismos. Textos como subnormal, loca, mátate, te mato con una pistola y otros de la misma índole aparecen sobre páginas de los libros de texto o en hojas sueltas. La madre comenta que, al escuchar que se decía que era obra de la niña o de ellos, de los padres, pidieron un informe caligráfico que desmiente esta posibilidad.

Daños materiales

En la denuncia también hacían referencia a daños en su material escolar durante los horarios de recreo como rotura de los lápices, gomas de borrar, bolígrafos o escupitajos.

Un informe de una psicóloga también indica que no aprecia discurso incoherente alguno en la niña. La técnico detectó en la menor «emociones de intranquilidad» y ansiedad como consecuencia de tales episodios.

Los padres, en el escrito de denuncia, también hacían referencia a quejas que formularon ante el Servicio Provincial de Inspección de la Consellería de Educación.

Invención

La madre asegura: «Pasámolo fatal» y recuerda que ya había tenido que cambiar a la niña, que es hija única, de otro colegio antes del referido.

Carmen comenta que cuando se pusieron en contacto con las autoridades educativas «na Xunta dixéronnos que todo fora inventado por min». Por eso ella y su marido quieren recurrir al Valedor do Pobo. La niña ahora continúa sus estudios en un tercer centro, un instituto.

La jueza, en el auto de sobreseimiento, había considerado inicialmente el asunto como faltas de amenazas, si bien no llevó a juicio porque no había acusados. Al quedar agotada la vía judicial, los padres acuden a la institución del Valedor.

La nota de amenazas. cedida