Rompiendo la maldición de Babel

Son inalámbricos, inteligentes e independientes. Los auriculares The Dash, de Bragi, traducen idiomas en tiempo real, incluyen una memoria interna de 4 GB y monitorizan, a través de sensores internos, frecuencia cardíaca, calorías y pasos diarios.

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Redacción / La Voz 28/05/2017 05:00 h

Apple tiene sus futuristas AirPods inalámbricos y Vinci, sus espectaculares cascos inteligentes. Pero la alemana Bragi tiene las dos cosas en una: unos modernísimos audífonos despojados de cables que además funcionan como un mini ordenador acomodado en la oreja. El boceto de The Dash fue dibujado por primera vez hace tres años en una plataforma de crowdfunding. El llamamiento, que imploraba propinas para pasar a estado sólido un jugoso prototipo todavía en fase ideal, recaudó tres millones de dólares prometiendo un todo en uno que desterraría de una vez por todas la maraña de incómodos conductores. The Dash consiguió pronto inversores con argumentos tan atractivos como su cuidado diseño, su memoria con capacidad de 4 GB o sus sensores. Hoy son ya una realidad: unos auriculares inalámbricos, inteligentes e independientes, que pueden funcionar tanto conectados a un smartphone como emancipados de él.

Su principal función es la de escuchar música, pero no la única, ya que su sistema operativo los convierte en un auténtico dispositivo inteligente en miniatura. Incluso en dos. A pesar de estar conectados entre sí a través de tecnología NFMI -con el teléfono, vía bluetooth-, cada auricular tiene sus propias funciones: ambos cuentan con una superficie táctil para ser manejados a base de toques, en el derecho controlaremos los sonidos -cambiar de canción, pararla, incluso variar el volumen- y en el izquierdo, el resto de opciones, como traducir automáticamente las conversaciones en otros idiomas o monitorizar nuestra actividad física gracias a 23 sensores que controlan los pasos, la distancia recorrida, el ritmo cardíaco, la saturación de oxígeno o la energía consumida. Si hay riesgo de lesión porque el ejercicio excede los valores normales, The Dash emitirá una rápida alerta.

También con ellos podemos contestar llamadas, son sumergibles en agua hasta un metro y quienes los han probado aseguran que, a diferencia de otros auriculares, son asombrosamente cómodos: se adaptan con facilidad a la cavidad auditiva particular de cada uno -incluyen cuatro tamaños de almohadillas para que encajen a la perfección- y permanecen fijos ahí, sin moverse. Da igual que corramos, que pedaleemos en bici, que nos tumbemos sobre la cama, que nos metamos bajo la ducha. No se caen. Su precio ronda los 300 euros.

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