Marc Márquez : «El número 1 solo puede ser uno y todos queremos estar ahí»

En Marc Márquez conviven dos genios. Uno es el piloto, cinco veces campeón del mundo de motociclismo, que lo ha ganado todo y no tiene nada que demostrar. El otro es la figura mediática, un chaval de casi 24 años -los cumplirá el próximo viernes- de gran madurez y elegancia, capaz de elogiar a su rival más enconado y de contarte con naturalidad de qué color son sus calzoncillos.


Redacción / La Voz

Hace cuatro años entrevistamos a Marc Márquez (Cervera, Lérida, 1993) cuando empezaba a correr en Moto GP. Entonces todavía no era el campeón de la categoría reina y no tenía carné de conducir. Ahora lleva ya tres títulos y...

...¿tienes ya carné de moto?

Tengo carné, pero de coche. El de moto me lo tengo que sacar, está en proceso.

¿Quién crees que te lo pondrá más difícil este año, Valentino Rossi o Maverick Viñales?

Es difícil decirlo. Uno tiene unas características, unos puntos fuertes, y otro tienen otras. Pero yo los tengo como iguales. Al final los dos pilotos Yamaha, como el piloto Ducati Jorge Lorenzo, como mi compañero de equipo, que nunca lo olvido, al menos durante las primeras carreras tienes que tener un ojillo en cada uno de ellos y tú sacar el máximo que sepas.

¿Qué opinas del regreso de Casey Stoner como piloto probador? ¿Qué tiene la alta competición para que grandes campeones como él o en su día Michael Jordan decidan volver tras pasar varios años en el dique seco?

Las motos son una pasión, un hobby, y cuesta parar. Stoner paró muy pronto, pero no porque ya no tuviera ganas de ir en moto, sino porque quería darse un tiempo, según él mismo dijo se sentía agobiado. Y al final verlo en pista a mí me gusta porque es un piloto de los más rápidos que hay; incluso hoy en día, habiendo estado parado, llega y va rápido. Es como tú en una bicicleta, puedes estar dos años sin andar en ella, pero te vas a montar y sabes. La moto para nosotros es lo mismo y Casey tiene un talento natural.

¿Cómo se prepara un piloto de Moto GP para la nueva temporada? Te hemos visto encima de una moto sobre la nieve en Austria.

Sí, fue un evento de Red Bull que fue más de show que de entrenamiento. Te tienes que organizar bien, tienes que entrenar físicamente con la moto y aparte también hay numerosos compromisos con prensa, con espónsores. Tienes que saber gestionar bien los días y los tiempos para llegar lo más preparado posible a Catar, que es la primera carrera.

Cuando terminas la temporada y dejas de competir, ¿ganas kilos y tienes que ir al gimnasio? ¿Te controlan mucho el peso, como a las modelos?

Yo tengo la suerte de que cuando acaba la temporada es al revés, pierdo peso. Porque si ha ido bien, que es lo bueno, tienes mucho jaleo, muchos eventos, muchos compromisos y hasta Navidad no paras de hacer cosas. Luego en Navidades procuro coger un poco de peso para en enero empezar a prepararme físicamente. Cualquier deportista de élite tiene que cuidarse físicamente, la dieta, dormir...

Este año no hay muchos cambios en la categoría: el proveedor de neumáticos sigue siendo el mismo (Michelin) y la electrónica de las motos no ha variado. ¿Te gustaría que cada año hubiera nuevas normas, como suele ocurrir en la Fórmula 1?

No, ahora estamos en un punto que no tenemos que tocar mucha cosa porque el espectáculo va creciendo, que es lo más importante. Hicieron pequeños cambios en el reglamento el año pasado que han hecho que la igualdad sea mayor, y creo que esto es mucho mejor de cara al espectador. Sí que han cambiado los alerones famosos que se ponían el año pasado, los han restringido, lo que creo que es bueno para el motociclismo, para dejar la aerodinámica a la Fórmula 1 y aquí centrarnos más en el pilotaje. Estamos en un punto en Moto GP en el que la igualdad crea espectáculo.

Tu forma de pilotar es muy peculiar, especialmente cuando rozas el suelo con el codo. ¿Puedes explicarnos la mecánica de esas tumbadas que desafían la ley de la gravedad?

Empecé a utilizar mucho el codo en Moto 2, la categoría intermedia, y cuando llegué a Moto GP pensaba que no podría y resultó que era al revés, todavía podía hacerlo más. Pero ahora todos los pilotos lo hacen, cuando abre la puerta uno todos entran. Yo alucino, porque ahora voy a los karting, a los circuitos pequeñitos a ver a los niños, y van todos con el codo por el suelo.

Valentino Rossi y tú tenéis una rivalidad que retrotrae a otras épocas, como la que tuvieron Muhammad Ali y George Foreman en el boxeo, o McEnroe y Lendl en el tenis. Hay quien dice que esto es bueno para el deporte, que le da emoción e interés a la competición.

Al final la rivalidad siempre esta ahí, no solo con Valentino sino con todos. Es muy difícil ser amigo de alguien con quien te estás jugando el pan de cada día. El número 1 solo puede ser uno y todos queremos estar ahí. Todos afrontamos la carrera para ganar y la rivalidad es buena: te hace crecer, el otro crece y esto te hace evolucionar y cada día querer más.

A pesar de tu rivalidad con Rossi y de los acontecimientos de los últimos años, ¿hay algo que sigas admirando y valorando de un piloto como él?

Lo que está haciendo con 37 años [Rossi cumple 38 el próximo 16 de febrero, justo un día antes que Márquez] es increíble. No solo se mantiene en Moto GP, sino que es uno de los favoritos al título. Estar a un nivel tan alto tantos años con esta motivación y ambición es una cosa digna de admirar y de tenerlo presente de cara al futuro.

¿Has participado en la elección de los diseños de tu colección para Pull&Bear? ¿Por qué tiene como símbolos el 93, una hormiga, un puño...?

La idea fue intentar mantener ese estilo racing de circuito, pero pasado un poco a la calle, al lifestyle, a la moda. Y creo que lo han conseguido. Hemos trabajado bastante el tema de color y también que hubiese cosas que me representasen, como fotos, momentos personales que significasen algo para mí. La imagen del puño es el puño derecho, que es el más importante, es el del gas. Hay diferentes detalles y todo el equipo lo ha hecho muy bien.

¿Cómo sueles vestir cuando te quitas el mono de carreras?

Bastante estilo Pull&Bear, jeans, sudadera, todo muy casual. Me cuesta ser atrevido, pero con ellos tengo variedad de ropa, no me la puedo acabar.

Decías recientemente en una entrevista que prefieres estar en Cervera que en las Maldivas. ¿No desearías a veces estar a miles de kilómetros de distancia, alejado de todo el jaleo mediático que te acompaña?

De vez en cuando no va mal [se ríe]. No he ido nunca, pero seguramente llegará el día que me apetezca. En invierno me gusta estar en Cervera porque durante todo el año estoy viajando y para dos semanas que tengo me da pereza coger otra vez la maleta. Me gusta estar con la familia y con los amigos, que a lo mejor no los he visto durante todo el año o muy poco. Y tengo la moto ahí cerca, de forma que siempre que me pica el gusanillo la puedo coger y dar unas vueltas.

Has estado arropado por tu familia desde que a los 4 años te compraron su primera moto. ¿Qué sacrificios han tenido que hacer tus padres? ¿Harías lo mismo con tu hijo?

Mis padres han hecho muchos sacrificios, al final son los principales culpables, porque el niño puede pedir mucho pero si el padre o la madre no se lo dan es imposible. ¿Sacrificios? El mundo de la moto no es barato, tienes que comprar una moto, traje, protecciones... Esto no es comprar una pelota y ya está, que el niño juegue. Invirtieron mucho, incluyendo sus vacaciones, que no las cogían para invertirlas conmigo y con mi hermano, y ellos eran felices porque veían que sus niños disfrutaban. Y luego tuve la gran suerte de que con 9 años, que es cuando empieza a ponerse serio el tema, me cogió un equipo y para mis padres fue un alivio, porque si no ahora estaría como un chico normal, trabajando en algo y mi moto en el garaje para ir a dar unas vueltas el sábado o el domingo.

¿Cómo es la relación con tu hermano Álex?

Es más que un hermano. Que tu hermano esté en el mismo mundo y en el mismo estilo de vida es una gran ventaja que tenemos mutua. Siempre entrenamos juntos, siempre tienes a alguien con quien viajar, en el aeropuerto, en el circuito tienes alguien con quien hablar de cosas más íntimas... Es tu hermano y al final es una relación muy estrecha.

Por cierto, hace cuatro años nos decías que tenías novia, que te seguía desde casa y te daba estabilidad. ¿Sigues con ella?

No, hace cuatro años sí que tenía, pero ahora ya no. Justo después de esa entrevista rompimos, fue gafe [risas].

Tú empezaste en el off-road, practicas enduro, dirt-track... ¿Te gustaría volver a competir en estas modalidades cuando dejes Moto GP?

No lo sé. Espero que deje Moto GP tarde y ya quiera parar completamente, pero el off-road es donde empecé y donde quizá tenga la pasión más grande, aunque Moto GP es mi mundo. En invierno hago alguna carrerilla de motocross, cuando puedo y me dejan, porque el off-road es una de las mejores escuelas, si no la mejor. En velocidad puedes ser muy rápido y muy fino, pero el off-road te complementa en muchos aspectos que no es posible encontrar en la velocidad.

¿Qué otros deportistas son tus referentes, si los tienes?

Me encanta Rafa Nadal, lo admiro mucho, sobre todo la garra que tiene y la capacidad de absorber toda la presión, que es lo más difícil para aun deportista. Y luego Andrés Iniesta, que me gusta mucho y además lo conozco.

¿Tienes alguna manía antes de cada carrera?

Más que manías, son costumbres: primero ponerse el guante derecho, luego ir por la izquierda de la moto... Quizá la única manía que tengo es la de los calzoncillos: en entrenos tienen que ser azules y en carrera rojos. Así que si me quieres ver de mal humor, me los quitas y el domingo ya estaré nervioso [risas].

Unas preguntas rápidas para terminar. ¿Un color?

Rojo

¿Una comida?

Pasta

¿Una canción?

Lose yourself, de Eminem.

¿Un libro?

El último de Andrés Iniesta.

¿Un lugar? Y no vale Cervera...

[Se queda pensativo] Me gustaría ir a California.

¿Un objetivo?

Correr algún día con mi hermano en Moto GP.

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