El templo de la carne gallega

Está en Carballo, a orillas del Anllóns, y se llama Río Sil 


Xosé Ameixeiras 11/03/2016 16:30 h

Este restaurante es fruto de la evolución natural de un hostal. Ahora se practica auténtica alquimia gastronómica para dar producto de 24 quilates: lomos de buey (9 años) o de vaca  (10) madurados hasta su punto óptimo de textura, sabor y aroma. Marcos Seoane es el ideólogo de esta conversión a la calidad suprema de reses traídas de la finca Balboa de Monforte, seleccionadas incluso con años de antelación. Ahora mismo tiene en cámara cuatro bueyes para las jornadas de primavera y ya están otros tres más comprados y en fase de engorde lento a base de alimentación natural para las de otoño. Carnes hechas con la sabiduría y experiencia de Manuel Seoane a la parrilla, con carbón de encina para darle potencia calórica y madera de roble para el toque de ahumado apropiado, rito imprescindible para que el chuletón o el entrecot aguante el calor interior y salga con el aspecto, el sabor y el aroma acorde a la etiqueta Summun. Factores que han convertido al Río Sil en lugar de peregrinación creciente y recientemente recomendado por la Guía Michelín. En sus primeros destaca la búsqueda de productos de corte ecológico: pimientos de Oímbra, anchoas de Santoña, zamburiñas de Cambados o Sardinillas del Alba de Arousa, con gran variedad de aceites y 180 referencias de vino, para oficiar la liturgia de la carne.

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