Acebes comunica a su entorno que dejará la secretaría general del PP

Acusan a sectores del partido en Madrid de maniobrar para situar a Aguirre como favorita en la sucesión


11/03/2008 02:00 h

El PP hizo ayer un esfuerzo para presentar la mejor cara ante unos resultados electorales que no solo suponen su segunda derrota en ocho años, sino que plantean serias dudas sobre la continuidad de Mariano Rajoy. Un sonriente Ángel Acebes compareció ante los medios tras la reunión del comité de dirección, a la que Rajoy ni siquiera asistió. El líder del PP, que sí estuvo en la sede de Génova, prefirió encerrarse en su despacho. El secretario general, acosado constantemente por la prensa sobre la continuidad o la retirada de Rajoy, eludió dar ninguna pista (entre otras cosas, porque desconocía las respuestas) y se limitó a afirmar que será el propio Rajoy quien aclare las dudas tras la reunión del comité ejecutivo nacional convocado para hoy por la tarde.

Al margen de los mensajes oficiales, la mayoría de los dirigentes del PP insistían ayer en que Rajoy debe seguir liderando el partido al menos hasta la celebración del próximo congreso ordinario, que se celebrará después del verano. Los barones territoriales y buena parte de los miembros de la dirección son partidarios de que Rajoy organice el relevo y no abandone de forma inmediata el cargo. Algo que se temen que ocurra porque muchos lo vieron el pasado domingo desanimado y a punto de tirar la toalla.

Esperanza Aguirre (Madrid), Francisco Camps (Comunidad Valenciana) y Javier Arenas (Andalucía) son los dirigentes territoriales de más peso, que podrían contar con el respaldo de Núñez Feijoo (Galicia), Carlos Luis Valcárcel (Murcia), Pedro Sanz (La Rioja), Juan Vicente Herrera (Castilla y León) para convencer a Rajoy de que aplace por un tiempo su marcha porque «no hay un relevo claro», según fuentes consultadas. En una actitud similar sitúan estas fuentes a otros miembros de la dirección, como Pío García-Escudero y Alberto Ruiz-Gallardón. Por el momento, Arenas y Camps, que son los líderes de las autonomías que aportan más diputados, han decidido renunciar a cualquier otro movimiento.

Primeros movimientos

Sin embargo, algunos dirigentes acusan a sectores cercanos a Aguirre de maniobrar para tomar la delantera en la carrera sucesoria. De hecho, fue el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, el primero en poner el dedo en la llaga y hablar de la celebración del congreso para analizar la situación del partido tras la segunda derrota electoral.

El domingo por la noche, Acebes comunicó a personas de su confianza su intención de dejar el cargo muy pronto, con la convicción de que su número dos, el secretario de Organización, Sebastián González, gestionará los trámites para el congreso. La identidad de criterios entre Aguirre y Acebes no es una novedad, por lo que en algunos medios se interpreta este movimiento como un avance de la presidenta de Madrid para favorecer la sucesión y asegurarse el triunfo en el cónclave. Además, fuentes del PP valenciano no descartan que la presidenta madrileña cuente con el apoyo de Camps si, más adelante, se postula para suceder a Rajoy, aunque, de momento, el presidente valenciano ha dado instrucciones a sus colaboradores para que se mantengan inactivos.

A partir de esta premisa casi unánime de que Rajoy debe seguir, al menos hasta el congreso, hay quienes consideran que la derrota ha sido «digna», ya que ha crecido en votos y escaños respecto al 2004, y que ello le permitiría seguir liderando el partido hasta el 2012 y afrontar su tercera y última oportunidad de llegar a la Moncloa. Otros, los más, consideran que Rajoy debe dedicarse a organizar ese congreso y a buscar la mayor unidad posible para evitar que un exceso de aspirantes a sucederlo pueda lesionar la unidad del partido en un momento crítico. Fuentes consultadas consideran muy probable que Rajoy no despeje hoy todas estas dudas, y que se limite a señalar que continuará liderando el PP sin aclarar si será o no el candidato en las elecciones del 2012. Probablemente el líder del PP aclarará algo más, en público y en privado, a la vuelta de las vacaciones que iniciará de inmediato en Canarias. Tras ese período de reflexión, Rajoy convocará a la junta directiva nacional, máximo órgano del partido. Será ahí donde se decida si se adelanta el congreso ordinario previsto para septiembre.

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