El PP negocia con Ciudadanos en un último intento de retener el Gobierno de Murcia

Nuria Vega MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Marcial Guillén | efe

C?s presiona para que los populares frenen la moción de censura del PSOE con un candidato alternativo

28 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Con la convicción férrea de que no hay caso, y mucho menos de «corrupción», el PP aguanta y mantiene a Pedro Antonio Sánchez en el Gobierno de Murcia. Al mediodía de hoy concluirá el plazo para que los populares promuevan una moción de censura alternativa a la del PSOE y propongan un nuevo candidato a presidir el Ejecutivo autonómico. Pero, si las circunstancias no acaban obligando a un cambio de criterio, el partido de Mariano Rajoy tiene intención de no mover ficha. «Hay una vía de 48 horas que nosotros ahora mismo no contemplamos», descartó ayer el coordinador general, Fernando Martínez-Maillo.

El «ahora mismo» permite, sin embargo, a la dirección nacional no cerrar todas las puertas, pese a que en público y en privado el respaldo al presidente de Murcia apenas registra fisuras. «Solo hay un plan y se llama Pedro Antonio Sánchez», insiste, de hecho, el portavoz del PP en la región, Víctor Martínez. Pero eso no es del todo cierto. En la sede central de la calle Génova se estudian los múltiples escenarios posibles y sobre la mesa «hay plan A, B y hasta C». Que se opte por uno u otro depende del transcurso de los acontecimientos y de la decisión que termine adoptando el partido de Albert Rivera.

Martínez-Maillo y el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, mantienen un pulso discreto. Los populares piden «tiempo» y que su socio nacional no respalde la moción de censura del PSOE. Pedro Antonio Sánchez, recuerdan, pedirá el archivo de la causa y reclaman que esperen a que la Justicia determine si hay o no razones para seguir adelante con su investigación por el caso Auditorio. Los liberales, sin embargo, presionan para que el presidente de Murcia dimita ya y fuentes del partido de Rivera aseguraron ayer que el PP sí valora sustituir a su líder regional. Es más, en Ciudadanos están convencidos de que en este tira y afloja Rajoy tiene la última palabra y acusan al jefe del Ejecutivo de «proteger a los imputados» y no obligar a Sánchez a abandonar sus responsabilidades de gobierno. «Nos parece increíble la que está liando el PP en Murcia por tapar casos de corrupción», reprochó ayer su portavoz, Inés Arrimadas.

Pero, en realidad, Ciudadanos se encuentra en una encrucijada. El ultimátum con el que amenazó al PP ha concluido, el presidente de Murcia sigue en el cargo, la cúpula de los populares aprovecha cada intervención para defender la honradez de su compañero de filas y los de Rivera no han sido capaces de aunar los respaldos necesarios para promover esa «moción de censura instrumental» que plantearon. Quieren elecciones anticipadas, pero no tienen capacidad para forzarlas.

El PSOE, sin embargo, procedió la semana pasada a registrar su propia iniciativa para hacer caer a Sánchez y gobernar en la región. Y, una vez admitida en la Asamblea de Murcia, a Ciudadanos le toca pronunciarse. Su comité ejecutivo se inclinó ayer por intentar convencer a los socialistas de la necesidad de abrir las urnas. Pero eso no entra en los esquemas de la oposición. Fuentes liberales recuerdan que hasta que la moción de censura del PSOE se vote hay tiempo para dialogar con el PP. Confían incluso en que esté dispuesto, llegado el caso, a garantizar a Ciudadanos la convocatoria electoral para ganarse de nuevo su complicidad. Pero, a día de hoy, los conservadores no ven con buenos ojos los comicios y, pese a que en las filas populares empieza a pesar el caso murciano, la dirección no hará ni una concesión que no sea absolutamente imprescindible.

Una nueva fundación para sustituir a FAES

Mariano Rajoy ha convocado para el próximo lunes el comité ejecutivo nacional, en el que se sentarán las bases para crear una nueva fundación que asesore al PP. Tras la ruptura con FAES, presidida por José María Aznar, los populares han optado por aprovechar la estructura de Humanismo y Democracia, dependiente del partido, y dotar a la organización de nuevas competencias.