El Gobierno rechaza la vía escocesa que pretenden Puigdemont y Junqueras

El presidente catalán pide ahora explicar el referendo independentista en el Senado

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madrid / la voz

La respuesta del Gobierno ha sido contundente. Una vez más rechazó de plano la propuesta de los independentistas catalanes de celebrar un referendo pactado, a la escocesa, en septiembre de este año. La Moncloa dejó claro que esa vía, que reiteraron ayer en un artículo conjunto el presidente y el vicepresidente de Cataluña, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras respectivamente, es imposible en España. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría señaló que vulneraría la Constitución y que «lo que no está dentro de la ley no puede darlo ningún Gobierno». «Ni se pide ni se ofrece diálogo, se exige un referendo contrario a la Constitución, que además privaría al conjunto de los españoles de su capacidad para opinar sobre lo que quieren que sea el conjunto de la nación española», manifestó.

Referendo, sí o sí

Sáenz de Santamaría dijo que no se trataba de una propuesta, sino de una exigencia formulada por quienes «entienden muy mal el diálogo en su tierra», pues Puigdemont y Junqueras intentan evitar que tenga lugar un debate sobre ese mismo referendo en el Parlamento catalán, y pretenden tramitar «deprisa y corriendo y de tapadillo» una iniciativa que merece el derecho de la oposición a expresarse.

En un artículo titulado Que gane el diálogo, que ganan las urnas, Puigdemont y Junqueras afirman que «en democracia no existe el derecho a no dialogar». «Pactar la forma de resolver las diferencias políticas siempre une. Las diferencias solo separan y dividen si no se quiere acordar la forma de resolverlas;», señalan. Tras hacer esta apelación al diálogo y el pacto, aseguran que no renunciarán a celebrar el referendo si se mantiene el «rechazo frontal». «Vamos a hacer lo indecible para que los ciudadanos de Cataluña puedan votar en el 2017 en un referendo de autodeterminación», advierten.

El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, instó a los gobernantes catalanes a que elijan entre el papel de «pirómanos o de bomberos». «No se puede caer en la trampa de, por un lado, reivindicar el diálogo y, por el otro, dar el ultimátum de estar dispuesto a convocar un referendo ilegal», afirmó.

Máxima discreción

El Ejecutivo catalán reaccionó a la negativa asegurando que está trabajando con la «máxima discreción» para que los catalanes puedan votar este año en un referendo de autodeterminación. «Haremos todo lo que esté en nuestras manos, actuaremos con astucia», afirmó la portavoz Neus Munté.

Puigdemont ha enviado una carta al presidente del Senado, Pío García-Escudero, en la que le solicita usar el Antiguo Salón de Sesiones para pronunciar una conferencia sobre el referendo de independencia. «Considerando la función de representación de cámara territorial que tiene el Senado y el necesario diálogo que debe presidir la acción política, no se me ocurre mejor escenario que este para pronunciar dicha conferencia», escribe el presidente de la Generalitat en una carta hecha pública ayer pero con fecha de 9 de marzo.

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