Jesús Sepúlveda reconoce que Correa le compró el Jaguar para desgravarse el IVA

Agencias SAN FERNANDO DE HENARES

ESPAÑA

Atlas TV

«Era simplemente una cuestión de unos globos», ha dicho el exmarido de Ana Mato sobre las fiestas de cumpleaños que Correa pagó

24 ene 2017 . Actualizado a las 13:54 h.

El exalcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid) Jesús Sepúlveda, para quien Anticorrupción pide 15 años y 4 meses de cárcel por su relación con las actividades de 'Gürtel' en su primera época (1999-2005), ha reconocido este martes ante el tribunal que el presunto líder de la trama Francisco Correa le adelantó el dinero para adquirir un Jaguar -que él tenía pensado adquirir a plazos- porque así se podría desgravarse el IVA como gasto en sus empresas.

Sepúlveda, que es la primera vez que declara sobre estos hechos -se negó a hacerlo durante la instrucción-, ha relatado a preguntas de su abogado que el Jaguar le gustaba, y que el día que fue a comprarlo se encontró casualmente a Correa en la puerta de la sede del PP en Génova y el empresario se ofreció a acompañarle al concesionario, situado en Nuevos Ministerios.

Una vez examinaron el vehículo, y como Sepúlveda le manifestara que pensaba comprarlo a plazos, el empresario propuso a su amigo adquirirlo él a nombre de sus empresas ya que de este modo saldrían los dos beneficiados. «A él le venía bien porque podría desgravarse el IVA como gastos de su empresa, y yo me lo ahorraba y luego no estará pagando todos los meses, se lo podría ir dando cuando pudiera a un amigo», ha explicado el exmandatario popular.

Sepúlveda entregó a Correa un BMW que había comprado tres años antes, y que tenía un valor de unos tres millones de pesetas, y pidió un crédito por 18.000 euros con los que fue pagando el resto de lo que debía a Correa por el coche, según ha explicado.

«Eran simplemente unos globos»

Jesús Sepúlveda ha reconocido que Correa le regaló la decoración de fiestas de cumpleaños de sus hijos y también viajes, pero no por su condición de político sino debido a la amistad que les unía, y ha añadido que su exesposa Ana Mato no estaba enterada de ello.

«Era simplemente una cuestión de unos globos», ha dicho sobre las fiestas de cumpleaños en las que Correa se gastó, según la documentación incautada a la trama, 669 euros en 2001 y 1.996 euros en 2002.

El acusado ha añadido que seguramente ni le costó dinero a Correa: «Creo que en ese sentido, lo que decía (Correa) es: 'Venga, se decora'... y en algún caso ni costó dinero a él. Dice: 'Lo decoro, hacemos una pequeña decoración y ya está'».

Ha explicado que Correa no le pidió nada a cambio de esa decoración de los cumpleaños, lo mismo que en el caso de los viajes que pagó Pasadena, la agencia de viajes de la trama, a él y su familia.

«Tengo que reconocer que en algún momento puede que algún viaje no lo abonara», ha afirmado Sepúlveda para explicar que se trata de viajes que a Correa le salían gratis por tener una agencia.

«¿Se los regalaba a usted en atención a su cargo o en condición de amigo?», le ha preguntado entonces su abogado, a lo que ha respondido: «Entiendo que por la amistad que teníamos», y ha agregado que «nunca» le pidió «ninguna cosa por los viajes estos».

Preguntado si Ana Mato estaba al corriente de estos regalos, ha dicho no. «Le decía que lo haría, sacaba los billetes, se los daba y punto», agregó.

Sepúlveda ha asegurado que él siempre se encargaba de organizar los viajes familiares y que normalmente acudía a la agencia Pasadena porque era la que tenía más a mano, ya que era también la que organizaba los viajes del PP.

Según la Fiscalía, las empresas de la red Gürtel pagaron varios viajes a Sepúlveda, entre ellos parte de un viaje a Disneyland París en 1998 y otro a Dublín un año después a Ana Mato.

Por estos hechos, considera a Mato «partícipe a título lucrativo» por haberse beneficiado de «regalos en forma de servicios turísticos» de la trama Gürtel entre los años 2000 y 2004 por una cantidad de 31.580 euros entre billetes de avión, tren y alquiler de coches y alojamiento en hoteles de España y del extranjero.

Tanto estos regalos como otros pagos en dinero a Sepúlveda, sostiene anticorrupción, respondieron a su condición de senador y de alcalde o en atención a su posible intermediación en adjudicaciones públicas.

Estos regalos a la familia Sepúlveda-Mato fueron «tanto desplazamientos en medios de locomoción (avión, tren y alquiler de vehículos) como alojamientos en establecimientos  hoteleros en España y en el extranjero y otros servicios turísticos».