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Pedro Sánchez explora sin éxito con Xulio Ferreiro el apoyo de En Marea

Los dos políticos hablan de «buen feeling» personal, pero no ven posible un acuerdo a corto plazo

Redacción / La Voz, 11 de marzo de 2016. Actualizado a las 13:39 h. 25

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Cuarenta y cinco minutos «para un café» en el hotel Finisterre de A Coruña fue el tiempo que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, invirtió en trasladar al alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, la petición de apoyo a su investidura de los seis diputados de En Marea, una de las confluencias de Podemos. A la cita no acudieron ni el alcalde de Santiago, Martiño Noriega, ni el de Ferrol, Jorge Suárez. El resultado del primer cara a cara entre Sánchez y Ferreiro, con el líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, como testigo, fue negativo. Ninguna de las dos partes quiso hacer valoraciones públicas de un encuentro que intentaron mantener en secreto y que no figuraba en la agenda oficial de los tres políticos. «Hubo una buena sintonía y el objetivo era que las dos partes se saludaran y se conocieran para fomentar un clima de entendimiento», aseguraron desde las filas del Partido Socialista.

Desde Marea Atlántica, portavoces autorizados se limitaron a señalar que el encuentro «foi a título personal» y que Ferreiro no representaba «en ningún caso» a En Marea en el proceso negociador con el PSOE en Madrid.

Conocedores de la conversación señalaron que «no hubo ningún acuerdo, porque tampoco era el objetivo de esta primera cita cara a cara entre ellos». 

Pedro Sánchez intenta, tras el fracaso en las dos primeras sesiones de investidura, resquebrajar la posición de Podemos, que rechaza frontalmente la alianza de los socialistas con Ciudadanos. Así, el líder socialista ha repartido elogios hacia Mónica Oltra y su grupo de Compromís. Los afines a Sánchez también han jaleado las declaraciones de la alcaldesa de Madrid,  Manuela Carmena, en las que reclamaba el apoyo al «gobierno del cambio». 

La noticia del encuentro entre Pedro Sánchez y Xulio Ferreiro no trascendió hasta media tarde. Para entonces, el líder socialista había transmitido ya un mensaje conciliador hacia los alcaldes afines a Podemos. «El que Iglesias haya votado en mí contra es algo de lo que tendrá que responder ante el electorado de Podemos que no lo entiende, y desde luego, los alcaldes que representan a En Marea y a otras formaciones vinculadas con Podemos, pueden estar tranquilos, seguros de que el PSOE no va a frenar el cambio porque el señor Iglesias a mí me haya votado en contra», dijo en unas palabras que causaron un profundo malestar en la Agrupación Socialista Coruñesa, en dura pugna con Marea Atlántica en las últimas semanas.

Por la tarde, en el encuentro con los afiliados coruñeses, Sánchez sacó un tono más mitinero e intentó ampliar distancias con En Marea, sobre todo en el tema de la autodeterminación de Galicia. «Eso no está en el guion ahora», zanjó el líder del PSOE.

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