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Prisión provisional sin fianza para los dos titiriteros acusados de apología del terrorismo

Los dos hombres, que iban a cobrar 1.000 euros por dos funciones, fueron detenidos tras mostrar una pancarta de «Gora Alka-ETA» durante una función para niños 

Europa Press 07 de febrero de 2016. Actualizado a las 05:00 h. 27

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El magistrado del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ha ordenado este sábado la prisión incondicional para los dos titiriteros acusados de un delito de enaltecimiento del terrorismo, «por la comisión de un delito de enaltecimiento del terrorismo y de un delito cometido con ocasión del ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas garantizadas por la Constitución», según recoge el auto, al que ha tenido acceso Europa Press.

En el documento, el magistrado explica que los dos detenidos durante el desarrollo de la obra 'La bruja y don Cristóbal' «escenificaron numerosas acciones violentas», como el ahorcamiento de un guiñol vestido de juez y el apuñalamiento de un policía, y la violación de una monja.

El juez también indica que mostraron una pancarta con la leyenda «Gora Alka-ETA». En el auto apunta que los acusados han explicado que se trataba de un juego de palabras referido a Al-Qaeda, por lo que el magistrado entiende que el enaltecimiento no iba sólo dirigido a la banda terrorista ETA sino también a Al-Qaeda. Además, el titular del juzgado destaca que «el público infantil presente estaba acompañado mayoritariamente por sus padres», de forma que unos abandonaron «escandalizados el lugar por lo que estaban viendo mientras que otros arremetieron contra los actores».

El juez asume así la petición realizada por la Fiscalía, que pedía esta medida al entender que los dos actores deben ser enviados a la cárcel debido a la reiteración en la gravedad del hecho y que los destinatarios del mensaje eran niños, han informado fuentes fiscales a Europa Press. Por delitos de enaltecimiento del terrorismo, el Código Penal recoge, en su artículo 578, que «se castigará con la pena de prisión de uno a tres años y multa de doce a dieciocho meses».

El furgón policial ya ha partido de la Audiencia Nacional para dar cumplimiento al auto, y una decena de personas que allí se concentraba en apoyo a los detenidos ha comenzado a gritar reiteradas veces «¡Represión!».

Títeres desde Abajo actuó en el 2014 en seis localidades de Galicia

Títeres de Abajo vio la luz en Granada en el 2012. Se constituyó como una pequeña compañía de marionetas y cuentacuentos en el que sus integrantes son «unos trotamundos» que buscan transmitir un «mensaje optimista», como se definen en su página web. Su primer montaje lo realizaron en octubre de 2012 con la obra Una casa es una ruina, que trataba el tema de los desahucios, y en el que aparece un banquero con la intención de arrebatar una vivienda.

Títeres desde Abajo también realizó representaciones en Galicia, donde finalizó una gira que habían iniciado en Navarra en noviembre del 2014. En seis municipios representó su obra En la plaza de mi pueblo, definida como un «Akelarre músico festivo de títeres y bestias». Fue en Pontedeume, A Coruña, Lugo, Santiago, Ourense y Vigo. Muchas de las representaciones tuvieron lugar en locales relacionados con el anarquismo y el movimiento okupa.

Defensa de la CNT

La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) emitió un comunicado en defensa de los titiriteros detenidos, a los que conoce «desde hace años». Desde el sindicato defienden que la representación defiende la convivencia, la tolerancia y la aceptación de lo diferente «abordando problemas de actualidad». También el actor Antonio Sanjuán se refirió a lo ocurrido en Madrid. ««Una cosa es hacer algo políticamente incorrecto delante de niños, que es cuestionable, y otra que una persona pueda acabar en la cárcel por algo así», razonó.

El Ayuntamiento cesa a los responsables

La concejala de Cultura y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Celia Mayer, ha anunciado este sábado que cesará «con caracter inmediato» la relación laboral con los programadores que contrataron la obra infantil de títeres que ayer mostró un cartel con el texto «Gora Alka-ETA», aunque no ha respondido a su dimitirá por el incidente.

«Mi responsabilidad política ahora mismo es tomar las decisiones que hemos tomado de manera contundente y rápida: la paralización inmediata de la obra, en segundo lugar la demanda que hemos interpuesto en los juzgados, y en tercer lugar el cese de quien tiene la responsabilidad política directa de esa contratación, que son los programadores», ha señalado.

En declaraciones ante los medios de comunicación, Mayer ha señalado que están «absolutamente indignados» con lo ocurrido en la representación infantil de Tetuán, que mostró «contenidos de carácter inapropiado para el público infantil», sin especificar cuáles son dichos contenidos.

Por ello, la edil y la consejera delegada de Madrid Destino acudieron el viernes a última hora a los juzgados de Plaza de Castilla para interponer una denuncia ya que el contrato firmado «era para público infantil y se produjeron contenidos inapropiados para este tipo de obra».

Además, Mayer ha defendido que el método habitual es que los programadores elijan los contenidos en función de las sinopsis recibidas que, en este caso, «no tenía nada que ver con lo que se produjo en aquella plaza». Preguntada sobre si los programadores no vieron las explicaciones que la propia compañía daba en su página web sobre la obra, donde adelantaban la temática, Mayer ha respondido que «los datos a los que tenían acceso los programadores eran esos», aludiendo a la sinopsis.

Por todo ello ha ordenado «con carácter inmediato el cese de la relación laboral con los programadores del Carnaval de Madrid, que va a ser ejecutado por el departamento jurídico de Madrid Destino con suma brevedad». La edila ha apuntado que, aunque «hay un clima político de bastante crispación», en este caso «se ha cometido un error en la programación que ha ofendido a gente y nosotros hemos tomado las decisiones políticas que teníamos que tomar».

Los dos miembros de la compañía Títeres desde Abajo representaban en Tetuán la obra La bruja y don Cristóbal en la tarde del viernes, en la que mostraron el ahorcamiento de un juez, el apuñalamiento de una monja, y un cartel de «Gora Alka-ETA». Los padres asistentes avisaron a la Policía, que detuvo a ambos titiriteros. Al ser acusados de un delito de enaltecimiento del terrorismo, declararán este sábado ante el juez de guardia de la Audiencia Nacional.

Iban a cobrar 1.000 euros por las dos funciones

La compañía Títeres desde Abajo iba a cobrar 1.000 euros del Ayuntamiento de Madrid por las dos representaciones previstas, mientras que el encargado de programar las actividades se iba a embolsar 5.600 euros por su labor. Así lo indica el Ayuntamiento de Madrid en un comunicado, en el que explican que la persona que seleccionó las actividades «fue escogida por su experiencia en el trabajo con los agentes sociales y culturales del distrito de Tetuán», si bien no han querido facilitar su identidad. A ella se suma otra persona, la encargada de la coordinación artística del Carnaval por la empresa municipal Madrid Destino, que iba a percibir una cuantía máxima de 18.000 euros.

El comunicado incide en que «la responsabilidad sobre los contenidos de las fiestas recaía en la dirección artística de las mismas», en línea con lo que ha afirmado la delegada de Cultura y Deportes, Celia Mayer, en declaraciones ante los medios de comunicación. 

La compañía Títeres desde Abajo ha actuado en los últimos meses en centros relacionados con movimientos okupas, como el Centro Social Autogestionado La Ardilla Roja (Cuéllar, Segovia), el Centro Social Recuperado Gamonal (Burgos), en la iniciativa Otoño Libertario, en el Centro Social Okupado A Kasa Negra (Ourense) o en el CSO A Quinta da Carmiña (Vigo).

Fernández Díaz lo ve «repugnante»

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha calificado de «acto absolutamente repugnante» la función de títeres destinada al público infantil en Madrid. El ministro ha asegurado que «no se puede jugar» con el enaltecimiento y apología del terrorismo en ninguna circunstancia y lugar ni humillar a las víctimas, lo cual está tipificado en el ordenamiento jurídico como posible delito.

La portavoz de Cultura del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Isabel Rosell, ha tildado de «inadmisible» que la delegada del Área de Cultura y Deportes, Celia Mayer, «haya cargado toda la responsabilidad política de la actuación de los títeres de carnaval en los programadores exclusivamente», pidiendo la dimisión de Mayer o que la alcaldesa Manuela Carmena la cese de su cargo. «La principal responsable del programa de Carnaval, lo sabemos todos, es la delegada de Cultura, que es quien debería haber presentado su dimisión de forma inmediata», ha incidido Rosell, que ha recordado que se acusa a los titiriteros de un delito de apología del terrorismo.

Además, la portavoz 'popular' de Cultura ha señalado también a Carmena, al considerar que «con su silencio está consintiendo que en su Gobinero municipal se perpetren delitos de esta calaña». «Es intolerable que después del espectáculo de ayer, la alcaldesa de Madrid no haya cesado hoy ya a la señora Mayer, y no sólo eso, sino que se esconda en el silencio e incluso renuncie a acudir esta misma tarde al pregón de Carnaval como estaba previsto en la agenda», ha apuntado.

Alberto San Juan ve «muy grave» la detención

El actor Alberto San Juan ha considerado «muy grave» la detención de dos titiriteros en Madrid. «Alka-ETA no es ninguna organización», ha destacado el también dramaturgo, quien ha mostrado su «solidaridad» con los arrestados. En este contexto, ha indicado que existen dos versiones sobre los hechos ocurridos el viernes durante la representación de marionetas. «Hay dos versiones: que un títere sacaba la pancarta» y, por otro lado, que un títere era golpeado por un policía, que le dejaba inconsciente y colocaba a su lado una pancarta para hacerle una foto y «acusarlo». «Son dos cosas muy distintas», ha dicho.

«Si es el segundo caso, me parece muy grave que se les pueda acusar a estos titiriteros de apología del terrorismo y, en cualquier caso, me parece muy grave el acoso mediático que sufren por parte de los medios los Ayuntamientos del cambio». «Una cosa es hacer algo políticamente incorrecto delante de niños, que es cuestionable, y otra que una persona pueda acabar en la cárcel por algo así», ha destacado San Juan.

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