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«No rotundo» de Sánchez a investir a Rajoy a cambio de ciudades y autonomías

Rechaza la propuesta del presidente y lo acusa de instrumentalizar las instituciones

28 de enero de 2016. Actualizado a las 10:58 h. 34

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Mariano Rajoy necesita imperiosamente pactar con el PSOE para ser presidente del Gobierno. Transcurridos casi cuarenta días desde las elecciones del 20D y tras declinar el ofrecimiento del rey para presentarse a la investidura, el presidente del Gobierno en funciones concretó este miércoles su oferta de coalición a los socialistas. Pedro Sánchez no solo se volvió a negar en redondo, sino que reaccionó con indisimulada indignación.

El ofrecimiento de Rajoy consiste en un pacto a nivel nacional que incluya no solo la formación de un Gobierno dirigido por él, con el apoyo del PSOE y Ciudadanos, sino también a las comunidades autónomas y los ayuntamientos. Es decir, a cambio de permitir que siga en la Moncloa, Rajoy se comprometería a que el PP apoyara a los socialistas en las instituciones en las que depende de Podemos. Todo un recado a los barones socialistas que no están pudiendo aprobar sus presupuestos por la oposición de la formación morada.

Lo peor para España

Rajoy se mostró abierto a negociar con Sánchez todo lo que sea necesario para ser presidente, incluso la reforma laboral o la ley de educación, dos de las señas de identidad de su mandato. Las únicas líneas rojas que fijó son las ya conocidas y que comparte con el PSOE, la unidad de España y la soberanía nacional. «De todo lo demás se puede hablar y ceder, sabiendo que esas negociaciones no son fáciles», añadió. Pero se quejó de que ha llamado a Sánchez, tras su primera cita el pasado 23 de diciembre, y este se ha negado a hablar con él, lo que indica que solo está pensando en buscar una alianza con Pablo Iglesias.

No le importa cuál sea la fórmula que recoja el acuerdo a tres que propone con el PSOE y Ciudadanos, Gobierno de coalición, apoyo desde fuera u oposición constructiva. Pero rechazó totalmente facilitar que Sánchez sea presidente para que no gobierne con la formación que lidera Iglesias, ya que sería «disparatado» y no se podría explicar a los votantes del PP. Aseguró que un ejecutivo de socialistas y Podemos se podría hacer «porque los números llegan», pero sería «lo peor que le puede pasar a España». Señaló que no le gustaría que se repitan las elecciones, pero que sí resulta inevitable pedirá a su partido volver a ser el cabeza de lista porque lo ha hecho bien en condiciones muy difíciles y podría ayudar a mantener la misma línea que hasta ahora. Además, añadió que nadie de su partido se lo ha pedido. No quiso anticipar qué le dirá el martes al rey Felipe VI en la nueva ronda de contactos políticos en lo que denominó «juego de pillos en el que todo el mundo habla», pero no hay duda de reiterará la misma posición que expresó el pasado viernes.

Instrumentalizar instituciones

Sánchez respondió con un «no rotundo» al ofrecimiento de Rajoy de apoyarle en su investidura, a cambio de una supuesta estabilidad en los gobiernos autonómicos. «Rajoy se equivoca y vuelve a hablar de sillones y no de soluciones para los ciudadanos. Vuelve a pensar que la única solución para España es que él se mantenga en el sillón de la Moncloa y yo le digo que no», afirmó. El secretario general del PSOE le acusó de instrumentalizar las instituciones. «Con los gobiernos autonómicos y municipales no se juega y la desesperación del señor Rajoy no puede llevar también a la instrumentalizarlos», señaló. También respondió a la acusación del presidente de que no quiere hablar con él, retándolo a que le llame para mantener una reunión inmediata en la Moncloa, a la que irá, pero para decirle «cosas que no le van a gustar», como que tenía que haber dimitido cuando envió los sms a Luis Bárcenas hace dos años y que tiene que presentarse a la investidura.

«No hay ningún argumento para apoyar al partido de la corrupción», responde a González

Felipe González rechaza un Gobierno de coalición de los socialistas con Podemos. Pedro Sánchez busca un pacto con la formación morada que le permita ser presidente. La discrepancia es evidente. El martes Telecinco aseguró que la apuesta del expresidente del Gobierno es que el PSOE permita gobernar al PP y Ciudadanos con su abstención. En una entrevista que publica hoy El País González afirma que «ni PP ni PSOE deberían impedir que el otro gobierne» y no propone ninguna fórmula de gobierno, pero considera que no existe una «mayoría progresista y reformista» en el Congreso y acusa a Podemos de querer «liquidar, no reformar, el marco democrático de convivencia y, de paso, a los socialistas».

Sánchez aprovechó los casos de corrupción que afectan al PP para reafirmarse. «El partido la Gürtel, de la corrupción en Valencia y en Castilla-La Mancha, el partido de los recortes, de la reforma laboral, el partido de Bárcenas? no creo que haya ningún argumento para que el PSOE lo apoye, por activa o por pasiva», aseguró. «Nunca diré que el PP es un partido corrupto·», señaló, pero añadió que «el hedor empieza a ser insoportable». Su conclusión fue que «todas las fuerzas políticas que quieran regenerar la vida democrática tienen que cumplir una condición necesaria: lograr que el PP pase a la oposición». El que sí apoyó la supuesta propuesta de González fue Rajoy, que la calificó de «razonable».

Rechazo de los barones

Varios barones descartaron totalmente que el PSOE permita gobernar a Rajoy. Así lo hicieron los presidentes de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; Aragón, Javier Lambán, que defendieron un pacto con Podemos pero también con Ciudadanos; el de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, o el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, que aseguró que permitir un Gobierno del PP sería un «un fraude electoral» y así, dijo, se lo trasladará hoy a Sánchez en el encuentro que mantendrán dentro de la ronda de contactos del secretario general con los barones. El portavoz del PSOE-A en el Parlamento andaluz, Mariano Jiménez, aseguró también que los socialistas no apoyarán «ni por acción ni por omisión» la investidura de Rajoy. Salía así al paso de las declaraciones del presidente del PSOE de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, que se pronunció a favor de que los socialistas se sitúen en la oposición y permitan un Gobierno en minoría del PP.

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