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En Marea consuma su fracaso en el intento de obtener un grupo propio

Los gallegos y En Comú Podem se unen a Pablo Iglesias, pero Compromís se separa

Madrid / La Voz, 20 de enero de 2016. Actualizado a las 11:33 h. 26

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El fracaso de En Marea en su intento de formar en el Congreso un grupo parlamentario independiente del de Podemos se consumó ayer. Pese a que el partido de Pablo Iglesias prometió a sus aliados que podrían formar su propia agrupación y a que estos mantuvieron esa exigencia hasta el final, finalmente tanto En Marea como En Comú Podem, la alianza creada en Cataluña, se integrarán en un único grupo con el resto de parlamentarios de Podemos, cuyo líder será Pablo Iglesias. De ese acuerdo se descolgaron sin embargo los cuatro diputados de la coalición valenciana Compromís, que solicitaron formar un grupo propio. Algo que será rechazado con seguridad por la Mesa del Congreso, tal y como reconoció ayer el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, por lo que los cuatros podrían acabar en el Grupo Mixto, consumándose así también la escisión de Compromís-Podemos-És el moment. Los cuatro parlamentarios de Podemos que había en la alianza valenciana y un independiente sí entran en el grupo de Pablo Iglesias, quien lidera ahora por tanto un colectivo de 65 diputados, no 69.

Podemos y sus aliados ni siquiera intentaron la otra posibilidad explorada, consistente en que hubiera dos grupos, uno de Podemos y otro conformado por las tres alianzas, ante la evidencia de que su petición sería rechazada por la Mesa al ser incompatible con el reglamento. Podemos, En Marea y En Comú Podem pretenden organizarse de forma «confederal» y «plurinacional», según explicó Íñigo Errejón, quien será el portavoz.

Grupo plurinacional en el Senado

La decisión de Compromís de rechazar el acuerdo y solicitar un grupo propio, además de consumar su ruptura con Pablo Iglesias, impedirá la conformación inmediata de todos los grupos y puede abrir un período de alegaciones que retrasaría el inicio de la actividad parlamentaria. El gesto final de Podemos y sus aliados de renunciar a su pretensión de formar cuatro grupos implicará casi con seguridad que se les asigne un tiempo de intervención superior al que le correspondería para que se lo repartan entre los tres portavoces, o cuatro, en función de lo que haga Compromís.

La solución final implica por tanto que no habrá un grupo parlamentario gallego diferenciado en el Congreso, que habría sido el primero desde los tiempos de la Segunda República. A diferencia del Congreso, en el Senado En Marea ha solicitado formar un grupo separado del de la matriz, llamado Podemos Euskadi-En Comú-Compromís- En Marea con 13 diputados vascos, gallegos, valencianos y catalanes, lo que podría ser rechazado.

El largo proceso hasta llegar a este punto ha provocado fuertes fricciones políticas, no solo entre Podemos y el PSOE, que rechazó apoyarlos, sino también entre Podemos y sus socios gallegos, catalanes y valencianos. Y, en el camino, el líder del partido morado, Pablo Iglesias, se ha dejado buena parte de su liderazgo y su autoridad ante unos aliados que se sienten ahora engañados por la promesa de que podrían tener un grupo y una voz diferenciada en el Congreso pese a su alianza electoral con Podemos.

Iglesias pierde liderazgo

El proceso ha dejado claro también que los 69 diputados obtenidos en las pasadas elecciones no son un grupo monolítico, sino que cada alianza tiene sus propios intereses, especialmente en lo que afecta a las políticas territoriales. Además, las tres coaliciones regionales no reconocen tampoco a Pablo Iglesias como su máximo líder político.

Lo ocurrido influirá también en las negociaciones entre Podemos y el PSOE para tratar de llegar a un acuerdo de Gobierno, que no serán un diálogo entre dos, porque cualquier decisión debe contar también con el beneplácito de las alianzas regionales y especialmente de Compromís, que se sitúa al margen del resto. Y, por último, ha dañado también las relaciones de Podemos y Ciudadanos, cuyo líder, Albert Rivera, acusó ayer a Iglesias de «estafar» a sus aliados.

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