La auditoría contable interna realizada por el PP admite que la dirección nacional de este partido, como ya declaró al Tribunal de Cuentas, recibió 8,4 millones de euros de donantes privados anónimos entre 1995 y el 2007 de los que desconoce su origen y si se trata o no de dinero negro. Supondrían, según los datos internos, solo el 2,3 % de los ingresos, que en su inmensa mayoría procederían de subvenciones públicas. La entrada de fondos de procedencia indeterminada se cortó hace cinco años, asegura el PP, que es el año en que las donaciones opacas quedaron prohibidas por ley.
Las conclusiones del informe elaborado por la tesorera, Carmen Navarro, aclaran que estos donativos anónimos quedaron registrados en la contabilidad oficial nada más llegar al PP y no existe ingreso ni pago alguno en los 17 años analizados que no esté reflejado en los libros de la tesorería y por el que no se hayan abonado los correspondientes impuestos. El informe niega también la circulación de billetes sin control. Señala que desde 1995 tienen contabilizado el uso de cuatro millones de euros en metálico, destinados a los anticipos o reembolsos de gastos de viaje y manutención o similares, pero aclaran que todo está registrado y respaldado por facturas o comprobantes.