Absuelto el doctor Carlos Morín en el caso de los abortos ilegales

La fiscalía pedía 273 años de prisión por interrumpir el embarazo a 89 mujeres en avanzado estado de gestación en sus clínicas de Barcelona

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La Audiencia de Barcelona ha absuelto al doctor Carlos Morín, para quien la fiscalía pedía 273 años de prisión por practicar 89 abortos ilegales a mujeres en avanzado estado de gestación en sus clínicas de Barcelona.

En su sentencia, la sección sexta de la Audiencia absuelve a Morín, su esposa y otros nueve colaboradores de sus clínicas de Barcelona -a los que la Fiscalía acusaba de 89 abortos ilegales, además de asociación ilícita, falsedad documental e intrusismo-, tras un largo proceso judicial por el que el ginecólogo permaneció dos meses en prisión preventiva.

La sala considera que los abortos denunciados por la Fiscalía quedan amparados por la ley aprobada en el 2010: o entraban dentro de las 14 semanas de gestación en que la nueva legislación permite el aborto libre o comportaban daños físicos o psíquicos para la madre o el feto, sin que en su opinión los embarazos superaran las 22 semanas de plazo máximo. Concluye el tribunal que los abortos objetos de acusación se llevaron a cabo «con el consentimiento y bajo petición expresa de las mujeres embarazadas y de sus representantes legales en el caso de los menores de edad, en centros habilitados y homologados, por ginecólogos titulados, atendidos por anestesistas también titulados».

En los casos que comportaban peligro para la salud psíquica de la embarazada, la sección sexta de la Audiencia considera que ese riesgo estaba «acreditado mediante un dictamen emitido por un psiquiatra, sin que pueda afirmarse, fuera de toda duda razonable, que tal dictamen sea mendaz», se haya alterado o emitido posteriormente a la intervención quirúrgica.

El ginecólogo Carlos Morín ha afirmado que se considera un «cabeza de turco», aunque ha celebrado la sentencia absolutoria porque, a su parecer, supone una prueba de «lo que es la justicia en este país». El médico, sin embargo, ha lamentado el perjuicio que le ha causado este proceso judicial, iniciado en el año 2006: «Yo tenía unas empresas que ahora ya no tengo y vivía en Cataluña, donde ahora ya no vivo. Pero sigo fiel a mis ideas», ha añadido.

La Fiscalía, que pedía una condena de 270 años de prisión para Morín, ha afirmado que está estudiando recurrir la sentencia, mientras que la acusación particular, ejercida por el grupo E-Cristians, ya ha anunciado que la impugnará ante el Tribunal Supremo (TS).

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