En el primer semestre del año la Agencia Tributaria ha intervenido cerca de seis millones de cajetillas de tabaco ilegal, un 27,8% más que en el 2011. A esto hay que sumarle las incautaciones realizadas por la Guardia Civil y las policías autonómicas. El panorama del contrabando del tabaco, que se había convertido en una actividad marginal en España a finales de la década de los años 90, ha registrado un cambio radical en los dos últimos ejercicios. Hasta el 2010, más del 80% de las aprehensiones eran de cigarrillos falsificados procedentes de Asia y con destino a otros países de la UE, siendo residual el consumo en España. Ahora, el tabaco falsificado es menos del 20 % y una gran parte del tabaco de contrabando está destinado al mercado nacional.