Un total de 190.000 euros a cargo del erario por el retrato de un exministro. Es la cantidad que debe pagar el Gobierno por el retrato que colgará de una de las paredes del Ministerio de Fomento en honor al expresidente de Asturias Francisco Álvarez-Cascos, titular de esa cartera entre el 2000 y el 2004 durante el segundo Gobierno de Aznar. El encargo del cuadro habría recibido el visto bueno en el 2010 del socialista José Blanco, entonces al frente del ministerio. Así se desprende una respuesta parlamentaria del Ejecutivo ante una pregunta realizada por el diputado asturiano del PSOE Antonio Trevín. Según la tradición, una vez que cesan en sus funciones los ministros encargan un cuadro a un pintor de su gusto para que sea exhibido en los salones nobles. En este caso, Cascos no reparó en gastos al elegir a Antonio López, uno de los artistas más cotizados. Según el Gobierno, que aún no ha hecho efectivo abono alguno por el retrato, el pago de 190.000 euros «es acorde con el precio habitual del autor por un encargo de dichas características».
No es el único cuadro de Cascos que se colgará en un ministerio. Otro retrato suyo se exhibe ya en la sede de Presidencia, cartera que asumió entre 1996 y el 2000 y que compaginó con la Vicepresidencia Primera del Gobierno. En este caso la obra fue descubierta por el ahora líder de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba, que también acaparó los cargos de vicepresidente y ministro de Presidencia.
La polémica en torno a los retratos no es ninguna novedad. El expresidente del Congreso José Bono encargó un lienzo a Bernardo Torrens. La factura ascendió a 82.000 euros, un dispendio muy criticado. «Ese volumen de dinero es similar al del resto de cuadros, en ningún caso puede interpretarse como una exageración sobre el precio de los cuadros de anteriores presidentes porque está en la línea», justificó entonces el presidente de la Cámara, Jesús Posada. «Yo supongo que España habrá pasado por momentos tan malos como este o peores, y ahí están los cuadros de todos los presidentes, es una tradición», añadió.
Comentarios