Una ejecutiva federal amplia, de talla oversize, repleta de fieles y de barones territoriales, pero que se permite escasas licencias en clave de integración. Así es el perfil del equipo que rodeará a Alfredo Pérez Rubalcaba en la dirección del PSOE, y que ayer fue aprobado con un respaldo del 80,4 % de los votos en el 38.º congreso federal clausurado en Sevilla. El núcleo duro de la ejecutiva no destapó grandes sorpresas y nombres como los de Elena Valenciano, ahora vicesecretaria general en sustitución de José Blanco; Óscar López (organización) y Antonio Hernando (relaciones institucionales) le pondrán cara al aparato de Ferraz.
La ejecutiva socialista estará formada por 42 personas, un tercio más de las que había antes, y lo primero que salta a la vista de entre los 18 secretarios ejecutivos con cartera es que buena parte de ellos, un total de 10, ya formaban parte de la dirección del PSOE con Zapatero.
Es el caso, por ejemplo, del propio Rubalcaba o de Valenciano, aunque no así el del que será presidente del partido, un puesto honorífico que sigue siendo andaluz, pero que pasó de Manuel Chaves a José Griñán, y no sin ciertas dificultades, dado el posicionamiento de Griñán con Carme Chacón.
Proyección de los dos López
Pero si por algo destaca también este cónclave socialista es por abrir de nuevo la mano a los barones, que Zapatero intentó mantener durante doce años al margen de la dirección. Entran un total de seis en la ejecutiva, y de entre todos ellos destaca la proyección que se les da a los dos López: Óscar López, que se convierte en el jefe del aparato del partido, lo que probablemente lo obligará a renunciar al liderazgo del PSOE en Castilla y León; y Patxi López, que compatibilizará su puesto de lendakari con la Secretaría de Relaciones Políticas del partido.
Al margen de Griñán, la nueva ejecutiva no reservó ninguna secretaría ejecutiva a las personas que participaron en la aventura de Chacón, aunque el PSC se asegura dos representantes como vocales: José Zaragoza y Esperanza Esteve. Con igual nivel estarán otros significados chaconistas como la madrileña Maru Menéndez o la canaria Carolina Darias.
Galicia pierde rango
Los socialistas gallegos mantienen el mismo número de personas en la dirección, tres, pero ven su rango y cuota rebajada en la medida en que la ejecutiva es más amplia y debido a que la vicesecretaría general deja de estar en manos de un gallego tras la salida de Blanco.
En la dirección federal entra la viguesa Carmela Silva con la secretaría ejecutiva de emigración, del mismo modo que entra el alcalde vigués, Abel Caballero, como miembro nato, por ser el socialista de mayor rango en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Completa el equipo Pachi Vázquez, como vocal, mientras Mar Barcón, José Blanco, Elena Espinosa y Gómez Besteiro entran en el comité federal.