Alfredo Pérez Rubalcaba ha elegido a la que ha sido su mano derecha en los últimos tiempos y responsable de su campaña electoral, Elena Valenciano, como su número dos con el cargo de vicesecretaria general, en sustitución de José Blanco. Óscar López será el nuevo secretario de Organización, puesto que ocupaba hasta ahora Marcelino Iglesias. La presidencia, que es un cargo institucional más que ejecutivo, ha recaído en José Antonio Griñán, que sustituye a Manuel Chaves. Griñán encara el 25 de marzo unas elecciones autonómicas en las que las encuestas le pronostican un resultado muy negativo y a las que llega en una posición de debilidad tras haberse decantado claramente por Carme Chacón. Esta se queda fuera de la Ejecutiva por decisión propia tras su derrota en la pugna por la secretaría general. Por su parte, Patxi López entra también en la dirección como secretario de Relaciones Políticas. Algunos apuestan por que el lendakari podría optar a la candidatura a la presidencia del Gobierno en las primarias previstas para el 2015 si Rubalcaba decide renunciar, cosa que está por ver.
Rubalcaba ha preferido rodearse de sus leales, de más fieles, de aquellos que le han apoyado sin fisuras en su lucha por el liderazgo del PSOE, a pesar de que dijo que iba a ser el secretario general de todos los socialistas y que no pasaría facturas a los perdedores. Solo ha hecho escasas concesiones a los partidarios de Chacón. Además de Griñán, han entrado en la Ejecutiva dos dirigentes del PSC, José Zaragoza y Esteve,y el madrileño Tomás Gómez, otro de los grandes perdedores del 38º Congreso ha colocado a Maru Menéndez.