El Gobierno canario defiende al médico que causó la acusación falsa a Diego Pastrana

La consejera de Sanidad dice que se actúo según la ley y que no pedirá disculpas al padrastro de la niña


02/12/2009 02:00 h

La consejera de Sanidad de Canarias, Mercedes Roldós, negó ayer cualquier responsabilidad de su departamento en el daño al padrastro falsamente acusado de matar a una niña de tres años, hija de su pareja, en Tenerife, ya que, según dijo, se actuó «conforme a la legislación vigente», y rechazó pedirle disculpas al joven.

Roldós aseguró que su departamento no investigará la actuación de los médicos que atendieron a la niña y que espera «que no se acuse ahora públicamente» al médico que emitió el parte que dio lugar al que luego ha acabado por ser un falso caso de malos tratos, argumentando que este «solo cumplió con su obligación». «Es obligación de los trabajadores, que, además, han recibido formación al efecto, activar los protocolos, que eso no quiere decir ninguna presunción de nada, simplemente se hace un protocolo, se elabora un parte de lesiones, que eso se hace todos los días en los hospitales, por desgracia, porque todos los días hay indicios, que en algunos casos se confirman y en otros no», agregó.

En cualquier caso, Roldós subrayó que esos partes son confidenciales, «con lo que en este caso ha fallado que se haya filtrado esa documentación», pero añadió que su departamento no tiene ninguna responsabilidad en dicha filtración. «Ni la Consejería de Sanidad ni ninguno de sus organismos ha filtrado ningún documento a ningún medio de comunicación», aseveró.

Críticas a Roldós

Roldós fue duramente criticada por no pedir disculpas al joven falsamente acusado por la filtración del parte, por participar en una manifestación en su contra, y por no estar en disposición de investigar a los médicos que atendieron a la niña, ni imponerles ninguna medida disciplinaria. «El Gobierno no tiene que pedir disculpas porque el Gobierno ha actuado conforme a la legalidad vigente», zanjó Roldós.

Por otra parte, la menor fallecida, Aitana, fue enterrada ayer en el cementerio municial de Parla, con la presencia de unos trescientos familiares y vecinos de la localidad, muchos de los cuales llevaban carteles con mensajes como «Diego, inocente» o «estamos todos contigo y siempre tendrás nuestro apoyo.». El padrastro de la niña no estuvo presente en el entierro debido a que, según su abogado, continúa hospitalizado en una unidad de psiquiatría de un hospital tinerfeño con «fuertes síntomas de depresión», aunque aseguró que en cuanto sea dado de alta dará una conferencia de prensa.

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