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Apenas el 15 % de los nuevos convenios incluyen cláusulas de revisión salarial

El IPC deja de ser la referencia para fijar la subida de los sueldos en Galicia

Redacción / La Voz, 08 de enero de 2016. Actualizado a las 05:00 h. 3

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Primero fueron las pensiones y ahora le toca a los sueldos. En un contexto de crisis y moderación -cuando no devaluación- salarial, el IPC ha dejado de ser referente prioritario para la actualización de rentas. Así lo muestran los últimos datos de la actividad de la negociación colectiva publicados por el Consello Galego de Relacións Laborais, en los que se refleja que ya son minoría los convenios en los que se recoge una cláusula de revisión salarial que ligue la evolución de los sueldos a la inflación para garantizar que los trabajadores no pierden poder adquisitivo durante la vigencia del texto. Si en los nueve primeros meses del año solo un 17 % de los nuevos convenios firmados durante el año recogían esa garantía salarial, en noviembre -último dato disponible en el informe- ya eran solo el 15 %.

Menor es aún el porcentaje de trabajadores que ven recogido ese derecho a que su salario suba si lo hace el IPC (u otra variable pactada con la empresa, como la productividad o, en el caso de algunas empresas industriales, el precio del petróleo). Son menos del 11 % del total para los nuevos convenios firmados este año.

En el caso de los pactos laborales que se han revisado este año las cifras son algo mejores -recogen cláusulas de garantía salarial cerca de dos de cada diez convenios, aunque más de un 40 % de los empleados están cubiertos por ellas (pese al mal dato de noviembre)-, pero muy lejos de las que eran habituales antes de la crisis e incluso en los primeros años de recesión, cuando cerca del 90 % de los trabajadores que renovaban su convenio aún se beneficiaban de subidas salariales si crecía la inflación.

Negociaciones más tensas

Desde los sindicatos atribuyen esa desvinculación entre salarios e inflación al menor margen de maniobra en la negociación colectiva que, además, está «muy parada», tal y como explica Maica Bouza, secretaria de Empleo de Comisiones Obreras en Galicia: «Las empresas siguen, unas con y otras sin razón, ajustando los costes laborales, cuando antes había mayor predisposición a negociar».

Domingo Barros, secretario de Política Sindical de UGT-Galicia, recuerda que no solo es que cada vez menos convenios recojan fórmulas para actualizar los salarios al coste de la vida, sino que «o 90 % dos casos de inaplicacións dos convenios tamén teñen que ver coas condicións salariais». Y es que, coinciden ambos, la evolución del IPC, que tras encadenar meses en tasas negativas cerró el año en el 0 %, hace que a corto plazo no se vean los efectos de la desindexación y, por tanto, los trabajadores le den menos importancia en la negociación frente a las garantías de mantenimiento del empleo, pues no notan una pérdida inmediata de poder adquisitivo, que sí empezarán a apreciar cuando la inflación vuelva a terreno positivo.

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