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Galicia recibió 200 empresas más de las que emigraron durante la crisis

En siete años y medio, 1.148 firmas de otras comunidades fijaron aquí su domicilio social

Redacción / La Voz, 05 de enero de 2016. Actualizado a las 12:21 h. 10

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En los peores años de la crisis, con la actividad económica bajo mínimos y con la caja en las últimas, 1.148 empresas radicadas en otras autonomías hicieron las maletas y trasladaron su domicilio social a Galicia. Son 209 más que las que recorrieron el camino inverso y decidieron dejar la comunidad y fijar su sede en otras regiones, un total de 939 en el período comprendido entre enero del 2008 y junio de este año, según refleja la estadística sobre demografía empresarial elaborada por la agencia de rating Axesor con los datos tomados del Registro Mercantil.

Galicia es una de las ocho comunidades que presentan un saldo positivo en la captación de compañías durante la crisis, en la segunda posición de un ránking que encabeza Madrid, cuyo tejido empresarial engordó con casi 3.700 nuevas firmas gracias al trasvase masivo de sociedades. El buen dato gallego pone a la comunidad por delante de otras regiones con un mayor peso económico, como puede ser la Comunidad Valenciana.

Pero, ¿qué atrae este flujo de empresas hacia Galicia? Los fiscalistas consultados por La Voz desligan este hecho del sistema impositivo de cada comunidad, puesto que, explican, la mayor carga tributaria para las compañías viene por el impuesto de sociedades, cuyo tipo es igual en todas las autonomías de régimen general. Solo las forales, Navarra y el País Vasco, aplican su propia normativa.

Cierto es, admiten, que en el caso de Madrid hay jugosos incentivos en el caso de sucesiones y donaciones, pero estas afectarían al empresario a título individual y, por ello, sería él quien debería cambiar su domicilio fiscal para poder acogerse a ellas, pero no tendría por qué replicar su compañía. Por ello, y al margen de los incentivos puntuales que se puedan establecer, las menores trabas burocráticas e incluso las diferencias en el acceso a la financiación -la reestructuración del sistema bancario ha roto los equilibrios existentes en el sector y ha concentrado los centros de decisión en unas pocas capitales-, creen los expertos que este desembarco masivo se explica más por necesidades específicas de negocio de cada firma.

Los trasvases

Madrid y Cataluña son los orígenes más recurrentes de las empresas que deciden trasladar su domicilio social a Galicia, y también los destinos más habituales de las que cogen las maletas, aunque el saldo con ambas es positivo. No ocurre lo mismo en el caso de Castilla y León que, por aquello de la vecindad, es la tercera en volumen de traslados. Más inusual, por la lejanía, es el elevado número de empresas extremeñas y canarias que se han mudado a Galicia en los últimos siete años (49 y 71, respectivamente), aunque en el caso del archipiélago se podría explicar por el elevado número de empresas pesqueras gallegas que operaban desde las islas y que, finalizados algunos convenios para faenar en aguas africanas, habrían decidido replegarse.

Además, un cambio en la ley de Sociedades de Capital aprobado este año facilita el cambio de domicilio social de las empresas a cualquier punto de España, ya que faculta a que este pueda ser acordado por los consejos de administración sin necesidad de que los accionistas lo aprueben.

El órdago secesionista lleva a máximos la fuga de compañías desde Cataluña

Fueron muchas las voces que interpretaron ese cambio en la Ley de Sociedades de Capital como una vía de escape ofrecida por el Gobierno para facilitar la salida de empresas de Cataluña hacia otros puntos de España en caso de que el pulso secesionista fuese a más. Y es a ese órdago independentista al que apuntan los expertos para explicar la huida de compañías desde la comunidad catalana, que en estos siete años de crisis ha perdido un total de 2.253 compañías, ya que las 4.364 que se implantaron desde inicios del 2008 no compensan las 6.617 que cogieron las maletas y se trasladaron a otras regiones. Y aunque la fuga ha sido gradual, lo cierto es que se ha intensificado conforme el debate político en torno al encaje territorial de la comunidad subía de tono. Así, en el 2014 se marcó un récord, con la «huida» de 940 compañías. En los once primeros meses del 2015 habían tomado la misma decisión otras 683.

Por sectores, el análisis de Axesor muestra que la mayoría de los traslados desde Cataluña hacia otros puntos de España los protagonizan empresas del sector servicios (comercio, inmobiliarias y actividades profesionales), seguidas de las compañías de construcción, mientras que las industrias, por sus condiciones de actividad, encuentran más dificultades para cambiar su domicilio social.

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