Galicia sitúa una docena de empresas en el corazón industrial de Marruecos

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Planta de Renault en Tánger, para la que producen en Marruecos las gallegas Viza, Hispamoldes e Izmar.
Planta de Renault en Tánger, para la que producen en Marruecos las gallegas Viza, Hispamoldes e Izmar.

Firmas de automoción, energía y bienes de equipo se expanden en la zona franca de Tánger

09 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay que ser valientes para salir a crecer fuera de España, y eso es lo que tienen en común los empresarios gallegos que han decidido lanzarse a colonizar una pequeñísima parte de los más de 30 millones de metros cuadrados de la mayor plataforma industrial del Mediterráneo, en la Zona Franca de Tánger (Tanger Free Zone), al amparo de un millar de grandes multinacionales instaladas en el norte de Marruecos.

La Cámara de Comercio en Marruecos cifra en 800 las empresas españolas instaladas en el país (otras 20.000 más que exportan), la gran mayoría de ellas filiales en solitario o en sociedad, además de entidades financieras y de servicios de apoyo de todo tipo (aseguradoras, logística...).

Allí está desde hace casi dos años Viza Tánger, filial del vigués Grupo Viza, que fabrica armaduras de asientos para todos los modelos Dacia que produce Renault en su macroplanta marroquí, con una plantilla de 240 trabajadores. ¿Por qué Marruecos? «Habíamos conseguido un contrato importante y nuestro producto es muy voluminoso, viaja muy mal, no es factible fabricar en Galicia para enviar a Marruecos», explica Antonio Vega, presidente de la compañía, que recomienda la expansión hacia ese país. «Estamos contentos con nuestra experiencia. En materia de licencias y permisos, son algo más lentos, aunque están desarrollando ya una cultura industrial que no tenían; y la mano de obra es trabajadora y hábil. Aprenden rápido», afirma.

El tirón del automóvil

El tirón del automóvil ha llevado también a Marruecos a la firma ourensana de matricería Hispamoldes, proveedora de PSA Peugeot Citroën, entre otros. «Tenemos una planta de inyección de plásticos en sociedad con la multinacional CIE Automotive; y otra de fabricación de moldes, con 25 y 12 trabajadores, respectivamente. Estamos arrancando», dicen fuentes de la compañía, que desatacan ventajas como el coste de la mano de obra; y desventajas, como el elevado precio de la energía.

Izmar, compañía viguesa de automoción integrada en el Grupo IZ, acaba de estrenar la producción en Marruecos para dar servicio a la red de industrias del automóvil (más de 200 empresas) constituida en torno a la macroplanta de Tánger.

El grupo coruñés Invertaresa ha creado recientemente una filial en el país magrebí denominada MIM (Made Industrielle Maroc), que servirá de base para el continente africano. La compañía se dedica al diseño y fabricación de productos industriales y equipos electromecánicos. Además un grupo de ocho pymes gallegas de automoción, aeronáutica y textil se implantarán de forma conjunta en Marruecos mediante el plan de internacionalización Primex, promovido por la Xunta.

Aventura en grupo

Se trata de Neuwalme (ingeniería hidráulica), Francisco Fernández Lijó (distribución de productos de limpieza), Orval (calefacción y aire acondicionado), Gipat (instalaciones y automatizaciones), Delta Montajes (ingeniería y montajes metálicos), Aquapunto (bombeo, distribución y tratamiento de aguas), Indupor (textil) y Aega (ingeniería).

«Ir fuera es difícil, y hacerlo solo, más. Nosotros tratamos de echar una mano con algunos costes. El objetivo es apoyar una primera implantación, para prospección de mercados, alianzas o aperturas de oficinas para exportación», explica el director del Igape, Javier Aguilera.

Pedro Nueno, profesor de IESE Business School, reconoce al país magrebí, en su informe Marruecos. Oportunidad para la Empresa Española, como un destino de inversión clave en la actualidad. «Las empresas que se instalan en zonas francas en Marruecos se benefician de la exención del pago del impuesto de sociedades durante los 5 primeros años y un tipo reducido del 8,75 % para los 20 siguientes», explica el experto.