La PAC mantiene en vilo a Europa

Miles de agricultores y ganaderos protestan hoy en Berlín contra la reforma

Valoración Con: 1 estrella 2 estrellas 3 estrellas 4 estrellas 5 estrellas   votos ¡Gracias! Envíando datos... Espere, por favor.

En un escenario marcado por la crisis y los ajustes, la Unión Europea sigue sin determinar la reforma financiera de la política agraria común (PAC), una de sus principales partidas de gasto y cuyo horizonte para los próximos siete años sigue sin despejarse. Capital mundial de la agricultura durante una semana, Berlín acapara los focos de un debate en el que los países hablan sobre cómo asumir menos ajustes en una estrategia de ayudas que estará orientada a la superficie y no a la producción. Un cambio de rumbo avalado por la canciller Angela Merkel y por las grandes industrias agroalimentarias, pero que tiene en vilo a cientos de miles de pequeños agricultores y ganaderos.

Y, para escenificar ante los ministros de la UE su profundo malestar por un modelo que, a su juicio, pone en riesgo su propia supervivencia, han convocado una gran manifestación, hoy en Berlín. «En los últimos 50 años, los impuestos de la Unión se han utilizado para apoyar la producción industrial. Esta forma de agricultura está amenazando la existencia de nuestros agricultores en el norte y el sur, y generando un excesivo despilfarro de alimentos por un lado, e inseguridad alimentaria mundial por otro, una situación que ahora se agrava por la creciente especulación alimentaria», aseguran los convocantes.

Con Holanda como país invitado y con Alemania haciendo una exhibición de su potencial agroindustrial, nada hace presagiar que los Gobiernos más poderosos de la Unión Europea aprovechen la celebración de la gran feria mundial agropecuaria para reorientar los principios de la estrategia.

Dos bandos

Las tiranteces están entre quienes son partidarios de subir moderadamente el gasto y los que proclaman una inamovible austeridad. La propia ministra alemana de Agricultura, Isle Aigner, arrancó la Semana Verde Internacional con una solemne proclama para erradicar el hambre en el mundo, un problema que padecen 900 millones de personas.

El planeta, sin embargo, parece vivir una gran paradoja. Cada vez produce un mayor número de alimentos y cada vez hay más habitantes que sufren la lacra de la hambruna. «Hemos multiplicado la producción agrícola, pero no hemos erradicado el hambre porque el problema no es la producción sino la distribución. Necesitamos una mejor distribución y una participación de las mujeres en la actividad agrícola», aseguran desde organizaciones como Oxfam Alemania.

Mientras los pequeños agricultores y productores europeos reclaman una reorientación de las ayudas encaminada a proteger la actividad en el origen de la cadena de valor, desde Berlín surgen voces que cuestionan la política de subsidios públicos (como es el caso de la PAC) impulsada por los países ricos e industrializados. Y no solo eso, creen que uno de los grandes retos es eliminar las ayudas, que tan solo en Alemania este año alcanzarán una cantidad de 60.000 millones de euros y que significan una competencia desleal para los pequeños productores de países en desarrollo. Una estrategia proteccionista que siguen otros grandes países del mundo, como es el caso de Japón o Estados Unidos.