El ministro de Economía, Luis de Guindos, aseguró ayer en la sede del PP, donde mantuvo una reunión con los responsables económicos del partido, que la reforma financiera que aprobará mañana el Consejo de Ministros será «una de las legislaciones más avanzadas y completas» y que servirá para «prevenir que se vuelvan a producir nuevas crisis bancarias».
El titular de Economía negó, a preguntas de los periodistas, que hubiera discrepancias con la Comisión Europea (CE) y el BCE sobre el texto del decreto ley que se aprobará mañana -con una semana de retraso sobre el calendario previsto- y que, muy al contrario, lo que ha habido es «una colaboración extremadamente positiva».
«Hemos trabajado de una forma muy estrecha, muy próxima, en la nueva normativa», subrayó De Guindos, para destacar que «el decreto es, sin duda, el mayor avance que se ha producido en muchos años en España desde el punto de vista de tener un entramado para evitar que se vuelvan a producir crisis bancarias». Calificó de «extremadamente positivo» el trabajo realizado por el Banco de España, el Tesoro y el ministerio, «en conjunción con la Comisión Europea y el BCE».
También negó, como la víspera lo hiciera el presidente del Gobierno, que se estuviera negociando un rescate soberano. «El Gobierno no ha tomado ninguna decisión al respecto. Está analizando todas las alternativas, como no puede ser de otra forma», hasta que el BCE no explique cuáles serán sus mecanismos de intervención en la compra de deuda y las condiciones para ello.
Lo que sí dejó claro el titular de Economía es que el Ejecutivo «seguirá aplicando» la hoja de ruta de reformas para corregir los desequilibrios y cumplir el objetivo de déficit comprometido con Bruselas. «España va a cumplir sus objetivos presupuestarios, independientemente de la intervención del BCE en los mercados», sentenció.
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