El Gobierno español no es el único que deshoja estos días la margarita del rescate. En Italia también se plantean tomar el camino que les señaló la semana pasada su compatriota Mario Draghi, y pedir al fondo de rescate que enfríe su prima de riesgo adquiriendo bonos italianos en el mercado.
Lo admitió ayer el ministro de Educación, Francesco Profumo, quien, en declaraciones a la agencia Bloomberg, detalló que el Gabinete de Monti ha pasado muchas horas durante los últimos días debatiendo los pros y los contras de una posible ayuda de sus socios.
Aclaró Profumo, eso sí, que no hay nada decidido aún. Y, que, como Rajoy, ellos tampoco moverán un dedo hasta que no conozcan en qué consisten exactamente las medidas que el BCE pondrá en marcha si solicitan ayuda.
En cualquier caso, el responsable italiano de Educación insiste en que solo llamarían a la puerta del fondo de rescate, una vez constatado que los italianos no se verían forzados a nuevos sacrificios. Es decir, si la eurozona se da por satisfecha con los ajustes ya aplicados (y los anunciados) por el país. «En nuestro caso, el memorando de entendimiento -el que Italia habría de firmar si pidiera la ayuda- no requeriría elementos adicionales». Con todo, la semana pasada, el primer ministro italiano dojo en Finlandia que su país no necesita un rescate, que lo que precisa es un respiro.
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