Citroën salva a Vigo de su plan de cierre de factorías

PSA iniciará el recorte por la planta de Aulnay, en tanto en la de Rennes se llevará a cabo una reducción de plantilla

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Los pronósticos empiezan a cumplirse. Con un mercado de automóviles a la baja y sin perspectivas de mejora a corto plazo -las ventas han caído un 8 % en el primer semestre-, el presidente del grupo PSA Citroën, Philippe Varin, anunció ayer el cierre de la planta de Aulnay, así como una importante reducción de plantilla -1.400 trabajadores de 5.600- en la de Rennes.

El anuncio de Varin no hace sino confirmar los pronósticos. En realidad, los números llevan tiempo hechos. Según esos cálculos, las dos próximas factorías en echar el cierre serían las de Sevelspa (Italia) y Madrid, si bien la decisión sobre esta última parece que se dilatará, tras la reciente adjudicación de un nuevo modelo.

Apenas un par de horas después de hacerse pública la noticia, el director de recursos humanos de la factoría de Citroën en Vigo, José Cedrón, mantuvo una reunión con miembros del comité de personal. Les aseguró que la decisión adoptada por la cúpula del grupo empresarial no afectará al centro de Balaídos, que prevé mantener tanto la cifra de negocio como la plantilla, e incluso aumentarla ligeramente, gracias a los dos nuevos lanzamientos que llegarán al mercado a finales de año -C-Élysée y Peugeot 301- y a la entrada en línea del B78, el sustituto del C4, a principios del 2013. «En todo caso, estamos en cifras de hace 15 años», recordó un portavoz sindical.

Estrategia equivocada

«Es una decisión muy dura que, de una u otra manera, afecta a todo el grupo», coinciden varios de los sindicalistas presentes en dicha reunión, que manifestaron la solidaridad de la plantilla viguesa con los compañeros franceses. Coinciden también en afirmar que el traumático anuncio de Varin no hay que achacarlo solo a la coyuntura económica, que ha disparado los costes producción y propicia que las fábricas estén trabajando al 76 % de su capacidad. «La dirección industrial, que no ha acertado en su estrategia, tiene parte de la culpa», aseguran. Están convencidos de que se ha llegado a esta situación por depender demasiado del saturado mercado europeo, en tanto «otros sufren menos por estar más globalizados», sostienen.

Con el cierre de Aulnay, una factoría con 39 años de vida, la producción en la región parisina se concentrará en Poissy, donde también está previsto recolocar a parte de la plantilla de la primera.

El Grupo PSA es el tercer fabricante de automóviles de Europa. Tiene una plantilla de 56.000 trabajadores repartidos en una veintena de fábricas. Cuenta también con sendas factorías en China (Wuhan), Argentina (Buenos Aires) y Brasil (Pastoreal).