Es «muy importante» saber la cifra, es decir, tener el dato definitivo sobre las necesidades de la banca española. El G-20 pide a España a que «aclare rápidamente» a cuánto ascenderá el monto del rescate que solicitará para su banca, ha dicho hoy la canciller alemana, Angela Merkel, en la cumbre del G-20 en Los Cabos, México. «Se ha hablado de que ahora es muy importante tener claridad rápidamente sobre cómo va a ser la petición española» de rescate y cuáles serán las consecuencias que estima tendrá la ayuda del eurogrupo, ha dicho Merkel.
Merkel se mostró confiada en que España presentará «pronto» su petición al eurogrupo y aseguró que en el seno del G-20 existe «amplio consenso» en que el gobierno de Mariano Rajoy deberá solicitar la ayuda en cuanto las auditorías independientes que ha contratado den sus resultados sobre las entidades financieras españolas. «Los bancos que no están bien capitalizados son realmente una fuente de inquietud», subrayó Merkel.
Las palabras de Merkel han tenido un efecto inmediato. Fuentes próximas al Gobierno de Mariano Rajoy han reconocido a la agencia Efe que cuentan con formalizar esta misma semana la petición del rescate de la banca. Asegura que se están concretando las condiciones de la ayuda del Eurogrupo para recapitalizar la banca. El ministro de Economía, Luis De Guindos, también en Los Cabos, ya anunció ayer a los miembros del G-20 que las dos auditoras externas contratadas por el Gobierno para valorar los agujeros que el ladrillo ha dejado en los bancos españoles presentarán sus informes este jueves.
Segunda jornada
Con un desayuno de trabajo, las veinte mayores economías del mundo reanudaron hoy la cumbre de líderes de Los Cabos, que finaliza por la tarde, sin que se vislumbren más que enunciados generales para aplacar el nerviosismo. Fuentes europeas se mostraron convencidas de que de la cumbre saldrá un mensaje de confianza, en medio de la inestabilidad generada por la crisis de deuda europea.
Dos hechos marcaron la primera jornada: el anuncio de más recursos para el Fondo Monetario Internacional y la cancelación de la reunión clave entre Barack Obama y los líderes europeos, que iba a realizarse por la noche.
La canciller alemana, Angela Merkel, aseveró hoy que estaba «todo listo» y que ya no era necesario el encuentro, mientras que las delegaciones de Estados Unidos y de España atribuyeron la suspensión a que los tiempos se fueron alargando y la agenda se desfasó. Desde círculos europeos se dijo que no hay que buscarle la quinta pata al gato y que no hubo portazos ni temas difíciles detrás de la suspensión.
En palabras de Merkel, los países de la euro prometieron a las restantes naciones una solución a la crisis y mostraron «su determinación común» de lograrlo.