La agencia de calificación crediticia Fitch rebajó este martes la nota de otros 18 bancos españoles, tras degradar ayer la valoración de las dos mayores entidades españolas, Santander y BBVA, y de la nota soberana de España la semana pasada. Esta decisión fue tomada como consecuencia de «las carteras de crédito de algunos bancos que podrían degradarse aún más», informó la agencia en un comunicado. «Esto se aplica en particular a los bancos cuyos créditos están muy expuestos al sector de la construcción», agrega.
Entre las entidades degradadas figura CaixaBank, tercer banco del país en términos de capitalización, que pierde dos escalones, a «BBB». anco Popular, cuarta entidad del país por capital, pierde un escalón, a «BBB-». En cuanto a Bankia, cuyo rescate público por casi 23.500 millones de euros aceleró la crisis de la banca española, también fue degradada en un escalón, situándose en «BBB».