Chipre ha anunciado ya a la Comisión Europea su intención de solicitar ayuda para su sector bancario, una petición que podría hacerse oficial en las próximas 24 horas, según publica el diario Alithia.
Chipre ya ha transmitido a la Comisión Europea (CE) su decisión de pedir esa ayuda siguiendo el ejemplo de la operación acordada para la banca española, según dijeron fuentes del Ejecutivo de la Unión Europea a dicho diario.
En cualquier caso, el diario también indica que la solicitud formal podría incluso hacerse después del próximo domingo, para esperar a ver el resultado de las elecciones en Grecia, un país a cuya evolución está muy expuesto Chipre. En cualquier caso, el portavoz del Gobierno, Stefanos Stefanou, aseguró esta misma mañana que la petición de ayuda sólo se referiría a la recapitalización del sector bancario.
El ministro chipriota de Finanzas, Vassos Shiarly ya indicó que el asunto era urgente y que la recapitalización tendría estar lista para el 30 de junio. Shiarly destacó que la Unión Europea cuenta con los mecanismos para apoyar a los países que necesitan financiación y que el caso de España demostró que Nicosia podría obtener «buenas condiciones».
El rescate español da mucho que hablar en Italia, Irlanda y Portugal
Chipre no es el único país que pide las mismas condiciones para su rescate que las de España. Pocas horas después de que se aprobase la inyección de 100.000 millones de euros para la banca española, la oposición socialista en Portugal reclamaba que se renegociase el rescate luso en los mismos términos que los aprobados para su vecina ibérica.
En cambio,Italia ha elevado el tono de sus críticas a la gestión de la crisis económica y financiera en Europa, después de que el rescate español haya situado a las finanzas italianas en el punto de mira de los mercados. El jefe del Gobierno, Mario Monti, el ministro de Desarrollo Económico (Industria), Corrado Passera, e, incluso, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, salieron hoy al paso de las especulaciones sobre el hecho de que, tras España, Italia pueda ser la próxima en necesitar la ayuda europea. «La UE ha actuado, también con la última ayuda a España, pero todo esto no es suficiente. No podemos permitirnos que nos lleven a una crisis del 3 %, 4 % o incluso del 10 % del PIB y de la deuda de la UE: juntos somos la fuerza económica y social más importante del mundo, pero solos podríamos entrar en crisis», apuntó el ministro Passera. En Irlanda, tampoco ven con buenos ojos el modelo elegido por el Eurogrupo, y la oposición incluso considera que el rescate de la banca española es malo para la zona euro.
Dudas en los mercados
Mientras todo esto ocurre, los mercados no reaccionan como la Unión Europea esperaba. El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Vítor Constancio, insistió hoy en que la ayuda europea «ha contribuido a estabilizar mucho la situación en España» y es algo que deberían reconocer los mercados. Pero las dudas sobre el rescate están poniendo aún más feo el panorama para la deuda de España. La prima de riesgo se mantiene por encima de los 500 puntos, la rentabilidad del bono español a diez años volvió hoy a marcar un récord histórico y la Bolsa de Madrid sólo logró en el último momento evitar otra jornada de pérdidas. Por si fuera poco, la banca española hoy sufrió un nuevo revés cuando la agencia de calificación Fitch llevó a cabo una rebaja masiva de notas, que afecta a unas 18 entidades.
En los mercados existe el temor, según los analistas, de que la ayuda de hasta 100.000 millones de euros ofrecida al Estado español para la recapitalización de la banca dispare la cifra de deuda pública hasta el 90 % del producto interior bruto (PIB), por lo que la crisis bancaria podría convertirse en una crisis de la deuda. Unas dudas que han tratado de resolver tanto la Comisión Europea como la canciller alemana que han asegurado que el rescate sólo tendrá condiciones para la banca. Eso sí, Angela Merkel insistía en la necesidad de mecanismos de supervisión bancaria y en exigir una reestructuración del sistema financiero español.