El Gobierno se pone en manos de Europa ante los ataques del mercado

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«La solución se llama euro y se llama Unión Europea». Cristóbal Montoro, que sustituyó ayer a la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, no pudo ser más explícito en su llamamiento a Europa mientras la prima de riesgo marcaba un nuevo récord.

El ministro de Hacienda recalcó que España no está sola, sino que tiene detrás un proyecto de integración europea que «va a responder como siempre que un país se comporta leal y fielmente». Aseguró que «hay que transmitir un mensaje de confianza desde la solvencia de España». «Somos uno de los grandes países de la Unión Europea, uno de los grandes miembros del euro», añadió.

La estrategia de Rajoy

Escenificaba así la estrategia que está siguiendo el Gobierno, que ya se ha rendido hace tiempo ante la evidencia de que su capacidad para hacer frente a los ataques de los mercados financieros es nula, y ahora apela a Europa, en especial a la canciller Angela Merkel, para que no deje caer a España y evitar así el temido rescate. Aunque sin citarlo expresamente, Mariano Rajoy ha hecho varios llamamientos al Banco Central Europeo para que intervenga, pero su presidente, Mario Draghi, no solo no ha movido ficha, sino que incluso ha criticado públicamente la gestión de la crisis de Bankia.

En los últimos días, el Ejecutivo está llevando a cabo una ofensiva diplomática para tratar de recabar apoyos. El propio Mariano Rajoy ha telefoneado a Merkel, que el jueves pidió confianza en España y destacó que su «aliado en el camino hacia la consolidación fiscal» había recibido una «difícil herencia». Por su parte, Saénz de Santamaría obtenía buenas palabras del FMI y del Tesoro de Estados Unidos.

En todo caso, Montoro descartó completamente un rescate, entre otras cosas porque los máximos interesados en que no lo haya son los propios tenedores de la deuda, que la quieren cobrar y de forma íntegra. Se aferró a que España es un país grande, internacionalizado, ya que tiene el 47 % de su PIB invertido en el exterior, con alta renta per cápita, 47 millones de habitantes y unas «intersecciones económicas» muy importantes. Características que la diferencian mucho de los países que han sido intervenidos, como son Grecia, Irlanda y Portugal.

Trató de aparentar control de la situación, destacó que España está haciendo las reformas necesarias, incluso no quiso agarrarse al clavo ardiendo de la recomendación de la Comisión Europea para retrasar un año el objetivo de déficit, pero admitió que el Gobierno ya ha decidido que va a anticipar los Presupuestos del 2014 en paralelo con los del 2013, como exige Bruselas. Aunque el futuro de España se juega en Europa, Montoro hizo un llamamiento a todos los grupos políticos para que estrechen su colaboración con el Gobierno. Por su parte, Alfredo Pérez Rubalcaba reiteraba su demanda a Rajoy para que facilite «grandes acuerdos».