El sistema implantado por la Xunta en la ría de Ferrol para la depuración intensiva de almeja procedente de zona C ha dado, al fin, resultado, después del fracaso inicial y de haber tenido que devolver 8.000 kilos de producto al agua por no haberse limpiado a tiempo.
Desde la Consellería do Medio Rural e do Mar se informó ayer de que las analíticas realizadas sobre el marisco depositado durante la pasada semana en una de las dos bateas que ahora hay en la zona de San Carlos -han sido reubicadas desde el puerto exterior para mejorar la depuración- han confirmado que el producto es apto para su comercialización.
Son, en total, cerca de 3.000 kilos de almeja que comenzarán a despacharse hoy en las rulas de Barallobre (Fene) y Ferrol.
Tanto el patrón mayor del pósito de la urbe, Rubén Ferrer, como la máxima responsable de Barallobre, Virginia Souto, coincidían ayer en felicitarse inicialmente por esta situación. Porque, al fin, la almeja se ha depurado en un tiempo adecuado como para poder ser comercializada. Pero las dudas que hay en el sector sobre el sistema todavía persisten.
Preocupación por los precios
Virginia Souto explicaba al respecto que «agora imos ver se os prezos que nos ofrecen os compradores son axeitados para que isto sexa rendible». Señaló, además, que «hai que agardar para ver se as analíticas posteriores tamén son positivas, se o mercado se mantén no tempo e se o circuíto de comercialización funciona de forma axeitada».
Desde el lunes hasta ayer se han depositado otros 3.000 kilos de almeja en la segunda batea, que llegó a la ría de Ferrol procedente de Arousa el pasado domingo. La semana que viene se harán las pertinentes analíticas para determinar si también este producto puede ser despachado en las rulas.
El patrón mayor de Ferrol aseguró que «esperemos que esto funcione, porque no tenemos muchas más salidas». La depuración intensiva es la alternativa planteada por la Xunta para poder recuperar el nivel de actividad marisquera anterior a la crisis de las zonas C.