El Gobierno ha aprobado abrir una línea crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO) de 10.000 millones de euros, ampliable a 15.000 millones para la financiación directa de las comunidades autónomas condicionada al cumplimiento de los objetivos de déficit.
Así lo ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros. La vicepresidenta ha destacado que la línea pretende pagar a proveedores de las comunidades con contratos de suministros de obras y servicios contraídos con anterioridad al 1 de enero de este año, según informa la agencia EFE.
Así, el Gobierno trata de paliar la morosidad y los aplazamientos en pagos de deudas con proveedores para dinamizar a las pymes, que tienen deudas no pagadas todavía por las administraciones autonómicas.
Además, la línea busca que se pueda cumplir con las obligaciones derivadas de la deuda financiera asumida por las comunidades antes del 1 de enero de este año cuyo pago venza antes de mediados de este ejercicio.
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha destacado la importancia de esta medida por tratarse de asuntos que afectan especialmente a las pymes y que están destruyendo el tejido empresarial.
Esta medida tiene dos tramos. El primero se dedicará a pagar los contratos con proveedores de suministros de obras y servicios contraídos antes del 1 de enero del 2012. El segundo irá dirigido a cumplir con las obligaciones de deudas financieras anteriores al 1 de enero del 2012 y contabilizadas previamente como déficit.
De Guindos ha incidido en que esta «liquidez no es incondicional». Estas condiciones serán importantes «porque los problemas de las Comunidades vienen por los desequilibirios presupuestarios importantes».