La aprobación de un tax lease alternativo para que la industria naval española pueda volver a la contratación naval fue un compromiso reiterado e incumplido por el anterior Gobierno de Rodríguez Zapatero, y va camino de convertirse en una promesa electoral demorada por el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy.
De momento, ninguno de los ministerios competentes en la materia (Economía, Hacienda e Industria) han dado señales de que la cuestión figure entre sus prioridades, a pesar de que ya existe un modelo alternativo de tax lease que, aunque el Gobierno de Zapatero no llegó a enviar oficialmente a Bruselas, está pactado, consensuado e incluso hablado verbalmente con el comisario europeo para la Competencia, Joaquín Almunia.
En este escenario llama la atención el silencio que mantiene la industria naval. ¿Por qué ha bajado el tono de denuncia, cuando ningún astillero español ha podido contratar ningún pedido? El sector apela a la prudencia y se limita a confiar en la palabra dada por el presidente del Gobierno. «Hasta ahora el Gobierno ha estado ocupado en asuntos de nombramientos, pero a partir de la próxima semana estamos convencidos en que el problema del naval va a comenzar a encauzarse», asegura un empresario del sector. La misma fuente afirma que la propuesta de nuevo tax lease será entregada en mano en Bruselas por los responsables de Industria y Tributos designados para su negociación.
Paralelamente, el Ejecutivo deberá definir el papel del fondo patrimonial de garantías de Pymar, como instrumento para avalar la firma de pedidos.