NCG Banco, que es el nombre oficial de la entidad nacida de las cajas gallegas, se ha estructurado en varias unidades. Una llevará los llamados activos singulares; otra, con el nombre comercial de Novagalicia Banco (el más conocido), asume el negocio en Galicia, León y Asturias; y una tercera unidad operará para otros territorios. Se le llama NGB, pero su nombre comercial, el que estará en las sucursales, no está definido por completo, según fuentes de la propia entidad. Por lo pronto, a finales de noviembre la entidad gallega registró nuevas identificaciones, como Banco NG o NGBanco. No quiere decir que una de ellas sea la denominación; se espera que en febrero, como muy tarde, ya se conozca ese detalle.
Al margen de ese juego con varias identidades -algo que no ha hecho casi ninguna entidad financiera-, lo que sigue pendiente es la clausura de oficinas en la red no gallega. Según la información que tienen los sindicatos, los cierres en Galicia han concluido. Deducen que el ajuste seguirá en otros lugares. No tanto por duplicidades entre las antiguas Caixa Galicia y Caixanova, sino por la necesidad de recortar gastos, algo que también incluye al personal. Según fuentes laborales, para el segundo ERE abierto, voluntario para un máximo de 350 empleados, se han inscrito apenas 30. Con el primero se fueron 1.260.