Los transportistas en huelga pactan paralizar Finsa, Megasa y Celsa


10/02/2008 02:00 h
«Entonces estamos de acordo en que o luns imos a Santiago a pechar Finsa e logo que non saia nin un quilo de ferro de Megasa e Añón [ahora Celsa]». Es una de las afirmaciones hechas en la tarde de ayer durante la asamblea celebrada en el polideportivo de Curtis por Manuel Núñez, presidente de la Plataforma para a Defensa do Transporte. Los transportistas, unos doscientos, llenaron las gradas de dicho recinto y respaldaron la propuesta, en una reunión en la que Núñez llevó la voz cantante, en algunos momentos con un tono mitinero con afirmaciones como «vamos a ganar», seguidas del aplauso de los asistentes. Núñez explicó que la plataforma es la que ha convocado la huelga «e será a que a desconvoque», pero al menos continuará hasta el miércoles o jueves, cuando se celebre una nueva asamblea. Tras la sugerencia de uno de los asistentes -«temos que mobilizarnos todos»-Núñez pidió una estrategia similar a la de la huelga de transporte del año 2005, «porque se imos todos para Santiago poden estar traballando noutros sitios, así que faremos grupos en Pedrafita, en Puebla de San Julián e por aí; a xente que pare os camións e os metan nos aparcamentos». Tras las dudas sobre qué tipo de vehículos debían parar, el acuerdo fue «paralos a todos». La Guardia Civil hizo pública ayer una nota en la indica que prestará escolta a todos aquellos transportes que lo soliciten y «se aplicará tolerancia cero con aquellos que impidan el libre ejercicio del tránsito de los transportes». El portavoz de la plataforma acusó a otras asociaciones del transporte, sobre todo a las presididas por Belarmino Torrente (Fetram) y José Luis Crendes (Aetram), de falta de apoyo y de «facernos moito dano», y por ello instó a los asistentes a «irse preparando agora para quitar eses homes de aí [se refería a Torrente y a Crendes], dentro de cinco ou seis meses». Al último lo acusó de no respetar el resultado de la asamblea convocada por su asociación para decidir sobre el paro; dicho resultado fue de 70 votos a favor de la huelga y 22 en contra. Sin embargo, José Luis Crendes indicó que antes de tomar una decisión definitiva enviaría el resultado a la federación gallega de la que forma la parte la entidad, Fetram, para que la ejecutiva de esta decida si secundan o no el paro. En la asamblea de Curtis, Manuel Núñez reconoció que el paro no había cuajado en las provincias de Ourense y Pontevedra -«aí non temos nada que facer, aí non chegamos»-, y explicó que algunas empresas estaban empezando a darles «a razón e están negociando as tarifas, aínda que outras seguen resistindo porque hai detrás grandes intereses». No obstante, reconoció que eran pocas las firmas con las que habían llegado a un acuerdo -«en realidade é so unha»- y apuntó que a las que estaban dispuestas a negociar «haberá que darlles uns servizos mínimos, pero nunca antes do mércores». Un transportista de Vigo planteó el caso de la firma Fontecelta, de la que habían recibido una propuesta y a la si no le servían la perderían como cliente. Núñez le recordó la huelga del 2005: «Xa vos prometeu un amento se lle dabades servizos, déuselle e aínda estades esperan pola suba. ¿Queredes que vos volva tomar o pelo ese tipo?», preguntó, con los aplausos de fondo de los asistentes. Los camiones de Núñez Y frente a los aplausos la bronca que se llevó Jorge, un camionero que preguntó al presidente de la plataforma por qué sus camiones estaban circulando fuera de Galicia mientras él llamaba a la huelga. El aludido explicó que sus vehículos habían salido para Italia y luego regresaron a Zaragoza, donde, viendo lo ocurrido con Damil (uno de los fundadores de la plataforma), al que dañaron cinco vehículos, les dijo «aos choferes que se viñesen baleiros para Lugo». Los silbidos impidieron a Jorge seguir hablando, si bien apuntó que el viernes había empezado la huelga pero los camiones de Núñez habían salido el lunes. Entre abucheos regresó a su sitio comentando: «¡Vaia democracia de m...!». En los corrillos formados tras la asamblea, un asistente decía a Jorge que Tradime, la asociación a la que pertenece, «nunca fixo nada» por ellos. Dicha asociación, que preside Carmen Castelao, celebró una asamblea para pronunciarse sobre la huelga; el resultado fue 79 votos en contra, 32 a favor y 5 abstenciones.

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