María del Carmen Mosquera acababa de comer con sus dos hijos cuando saltó la luz. Ella ocupó hace tres años una de las dos primeras casas habitadas de Penacoba: desde el principio sufrió problemas con la electricidad, que le dijeron serían temporales. Pero la situación empeoró hasta el corte de luz. Se enteró por el promotor ?vive al lado de la urbanización? de que Fenosa había precintado el contador. La moderna vivienda se paralizó: cocina, persianas, calefacción, todo es eléctrico. Fue la tempestad: a las 19.04 horas llegó la calma. Pero la borrasca sigue.
El «secuestro» de los cerditos de Lalín Pork Art en Santiago en la movida del jueves fue una inesperada promoción de la feria. Con el colofón de su regreso a la piara artística, con un mínimo daño en la indumentaria tradicional del porquiño gaiteiro, la jugada fue perfecta para la difusión de la Feira do Cocido. Hoy se presenta en Foz: una descentralización, comarca a comarca, positiva.