Koepka aprovecha el desgobierno del golf

El estadounidense, que eligió Europa para ganar sus primeros euros como profesional, conquista en Erin Hills el US Open, séptimo «major» seguido con un campeón que carecía de «grand slams»

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le mans / DPAREDACCIÓN / LA VOZ 19/06/2017 12:04 h

Tiger Woods, el más grande, tiene ahora preocupaciones lejos de los campos de golf. Por el dolor con el que convive en su incesante búsqueda de su juego, por sus problemas con los medicamentos, por la nostalgia, en definitiva, de los buenos tiempos. Su ausencia se vuelve ahora más dolorosa que nunca para el público. Porque el circuito, que había alumbrado un grupo de jugadores con talento dispuestos a ocupar parte del vacío generado por el Tigre, vive ahora años de desgobierno. Ni Rory McIlroy ni Jordan Spieth enlazan una regularidad que les convierta en el único y verdadero icono de la nueva generación. Y ayer el US Open de Erin Hills eligió otro campeón más que estrena su palmarés de grand slams. Como ya había sucedido en los seis majors anteriores con Sergio García, Jimmy Walker, Henrik Stenson, Dustin Johnson, Danny Willett y Jason Day. Ese estatus virgen de victorias en los cuatro grandes torneos lo compartían los 16 primeros clasificados después de la tercera ronda. Por encima de todos emergió el domingo el estadounidense de 27 años Brooks Koepka. Ganó con -16, con cuatro golpes de ventaja sobre el norteamericano Brian Harman y el japonés Hideki Matsuyama.

El US Open confirmó que este año era el torneo de las falsas apariencias. Con un campo largo pero asequible y demasiados favoritos destrozados en las primeras rondas por tratarlo con demasiadas alegrías... Hasta que ayer el viento, que por fin sopló con fuerza, devolvió al torneo su reputación de test más exigente del año. Los birdies se volvieron a convertir en excepción. Y no fallar allanó parte del camino hacia la copa.

Brian Harman, que empezó líder el domingo con -12, arrancó con esa fórmula. Sin un solo bogey durante 26 hoyos, hasta que dos errores en el 12 y el 13 de ayer complicaron su candidatura a convertirse en el primer zurdo campeón del US Open. Con -11 habían abierto el domingo Koepka, el también estadounidense Justin Thomas y el inglés Tommy Fleetwood. Y fue Koepka, un californiano que eligió Europa para ganarse sus primeros euros como profesional, el que mejor manejó la presión de un desenlace tan abierto.

Koepka jugó recto y largo en el interminable campo de Erin Hills. En su tarjeta solo se dibujó un borrón en el 10 y fue encadenando aciertos sin pausa. A su paso hubo que desempolvar algunos récords del US Open. Igualó el que había fijado Rory McIlroy con el mayor margen bajo par de toda la historia del torneo, que había conseguido en el Congressional en el 2011 (-16).

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