Estivel Martínez gana en las Fragas do Eume a 36 grados

TrailEl intenso calor marcó la prueba de 30 kilómetros, en la que abandonaron más de medio centenar de corredores

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19/06/2017 05:00 h

A las nueve de la mañana, cuando se dio la salida de la prueba larga, el termómetro ya marcaba 24 grados. Minuto a minuto, kilómetro a kilómetro, la temperatura fue ascendiendo hasta un máximo de 34 grados, una cifra infernal tratándose de un trail con numerosas zonas aéreas, es decir, sin vegetación, con 3.000 metros de desnivel acumulado. A este caluroso obstáculo hizo frente Estivel Martínez para dominar de principio a fin y llevarse la carrera de 30 kilómetros en las Fragas do Eume con un registro de 3 horas, 12 minutos y 39 segundos. El vencedor en la pasada edición, el oleirense Fernando Cancelo, fue recortando tiempo al vigués, pero se quedó sin metros para superarlo, acabando finalmente a solo 59 segundos. A continuación, a 1 minuto y 24 segundos del ganador, concluyó Miguel Ramos. Mientras, la primera mujer, la coruñesa Aroa Sío, se impuso de forma destacada en 3 horas, 29 minutos y 46 segundos, con la siguiente clasificada, María Martínez, a más de 28 minutos.

Las altas temperaturas provocaron que los tiempos fuesen más lentos que los de la anterior edición y, sobre todo, que más de medio centenar de corredores se vieran obligados a retirarse. «La prueba fue un espectáculo, pero el calor fue excesivo, por eso hubo tantos abandonos en la prueba larga. Los fuimos recogiendo con varios todoterrenos y en la meta también atendimos varios casos de golpes de calor», apuntaba el director técnico de la cita, Blas Rodríguez. En total, los 30 kilómetros los cubrieron 168 participantes, entre ellos 14 mujeres.

Carrera corta

También sufrieron el sol los 365 deportistas (94 mujeres) que completaron la carrera corta, sobre 17 kilómetros y con 1.500 metros de desnivel acumulado. En esta modalidad tanto el vencedor masculino, Luciano Carretero, como la primera mujer, Alba Rey, se llevaron el triunfo de forma holgada.

Las Fragas do Eume, más allá del calor, se confirmaron como un paraje excepcional para una carrera de montaña. La prueba partió y finalizó en la sede de la empresa organizadora, Eumenatura, y pasó por los términos municipales de Monfero y A Capela, con visita, como no podía ser de otra manera, a las inmediaciones del monasterio de Caaveiro. Allí, al igual que en otro punto, los gaiteiros animaron a los corredores, que disfrutaron de una paella bien merecida al acabar. «Buscamos darle valor al parque», explicaba Blas. La próxima edición, en el 2018, será también a mediados de junio.

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