El Breogán ha variado el rumbo. Hacia adelante. «Ha sido todo por constancia en el trabajo. Estamos todos mucho más involucrados, somos mucho más agresivos», señala el capitán, Manu Gómez, que constata una transformación en el comportamiento, y por ende en el rendimiento, del equipo. Se sacuden la presión y afilan el cuchillo ante el siguiente rival, el Alicante. «Estábamos como atenazados, jugábamos con presión, y esta racha ha servido para soltarnos», resalta.
Subraya el pívot betanceiro que estos partidos han dejado constancia del nivel de la plantilla. «Porque tenemos un buen equipo, con calidad, y las cosas no estaban saliendo», dice. Y se ha reflejado también en un sentido competitivo, de resolución de problemas en momentos de dificultad, que no hace tanto solo servían para cavar las fosas de las derrotas. «Cuando te viene de cara en un partido es fácil, pero hay que sobresalir cuando vienen mal dadas», apunta.
Crecer poco a poco
No piensa Manu en establecer el duelo contra el Alicante como una pista de despegue definitivo hacia cotas más altas: «Solo veo que el equipo tiene que seguir creciendo poco a poco». Aunque no le resta trascendencia, a lo que suceda allí, al contrario: «Sería importante ganar, porque es un rival directo. Lo que pase después, se verá cuando acabe el partido». Ante un adversario que «también está pagando su irregularidad».
Como lo primero es el juego celeste, asegura que ya se nota plasmado sobre la cancha el baloncesto que quiere el entrenador. «Corremos, somos fuertes en la transición», dice. Ahora queda alcanzar regularidad en el juego, y velocidad de crucero con los resultados.
En cuando a lo personal, Manu aún no se ha quitado del todo las molestias en el cuello, aunque ha podido entrenarse con más regularidad que la semana pasada.
Contra el COB, el 9 de marzo
El derbi entre el Breogán y el COB, de la jornada 21, que se disputará en Ourense, se jugará finalmente el sábado 9 de marzo, a las 18.00 horas.