Golf

Vijay Singh admite que se dopó para ganar musculatura

Consumió IGF-1 el pasado noviembre y sigue compitiendo

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El golf, un terreno casi inmaculado de casos demostrados de dopaje, vive una sacudida con la confesión de Vijay Singh en la revista Sports Illustrated. El jugador, de 49 años, admite haber consumido IGF-1, una hormona prohibida que contribuye al desarrollo muscular. El profesional fiyano, uno de los golfistas con más éxito pasados los 40 -una edad considera hasta hace poco como la barrera simbólica del declive de una figura- debería debutar hoy en el Waste Management Phoenix Open de Scottsdale (Arizona). Anoche, el circuito estadounidense aún no había anunciado medidas.

Ganador de tres grandes, Singh da detalles sobre la manera como consumió la sustancia en forma de aerosol «cada dos horas... todos los días» desde el pasado noviembre. «Busco algunos cambios en mi cuerpo. Es difícil sentir la diferencia si solo lo haces un par de meses», explica. También se refiere a otros productos que adquirió a la empresa que le suministró las sustancias, SWATS, y por los que habría pagado nueve mil dólares.

De acuerdo con la información de Sports Illustrated, duerme ante un haz de rayos que supuestamente contribuyen a la regeneración muscular, y se coloca chips en las articulaciones para anular los daños que producen las señales de los teléfonos móviles y otros dispositivos. Se desconocen los motivos que pudieron llevarle a la polémica confesión.

«Como a una prostituta»

Uno de los fundadores de SWATS, Mitch Ross, asegura en el reportaje que un amigo le puso en contacto con un cadi del circuito americano, quien lo movió por el mundo del golf «como a una prostituta».

La PGA comunicó a sus jugadores en el 2011 que la hormona estaba prohibida después de que el exjugador Mark Calcavechhia publicitase la sustancia. Tras conocerse la confesión, el ejecutivo del circuito norteamericano Ty Votaw anunció medidas, al tiempo que recordó el carácter indetectable de la IGF-1: «No tenemos ningún test para comprobarlo».

Hace años, una leyenda como Gary Player denunció la presencia extendida de sustancias prohibidas en el golf. A finales del 2009, Doug Barron se convirtió en el primer y único golfista profesional sancionado por dopaje hasta la fecha.