la pizarra

Frescura y evolución

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En el momento de su carrera en el que se encuentra, para Roger Federer resulta especialmente complicado enfrentarse a Andy Murray. Porque el escocés representa el tenista que mejor combina esa dualidad para defender o atacar según le convenga. Así que, si el británico compite a buen nivel, le muestra muy pocas fisuras al suizo.

Partiendo de esa premisa, Federer necesita estar fresco para poder desarbolarle. Creo que le faltó ese punto, más que el cansancio en sí mismo. Me explico. El camino de Murray hasta las semifinales resultó plácido, ya que llegó de forma impecable, sin despeinarse siquiera, mientras que el de Federer resultó más tortuoso. El desgaste acumulado no le impide jugar, pero sí le resta ese punto de frescura que precisa para derrotar a Murray o Djokovic. Frente a ellos necesita finura.

Ese ritmo de Murray, tan intenso, dificulta que Federer asuma la iniciativa como le gusta. Y sin llevar el dominio del partido es muy difícil ganarle hoy a Murray con el potencial que tiene.

Hasta ahí el análisis de lo que se vio en el encuentro. De fondo se encuentra la metamorfosis de Murray, como la vivida por Djokovic tras ganar la Davis del año 2010. El serbio experimentó un cambio absoluto de mentalidad, y cogió confianza para elevar el listón de su juego muy por encima de donde estaba hasta ese momento. Murray vivió ese punto de inflexión al ganar el oro olímpico y título del US Open. Ya no solo era un gran jugador, sino que podía derrotar a cualquiera en un grande.

En ese cambio tiene mucho que ver Iván Lendl. Antes Murray jugaba contra el contrario y sí mismo. Así le bastaba ante rivales inferiores a él; pero cuando jugaba con los grandes, los bajones y enfados consigo mismo y su banco le restaban posibilidades. Con el extenista checo a su lado, lo superó, porque como entrenador no le pasa ni una. Su carácter hierático y su disciplina espartana de jugar siempre punto a punto y a muerte con el rival, le terminaron de centrar. Así dio un salto de calidad para rentabilizar su potencial y poder ganar ya a cualquiera.

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