TAEKUONDO

«La medalla me hizo sentir orgullo y un vacío de alivio»

El técnico coruñés Marco Carreira preparó a Nicolás García para su aventura olímpica

Valoración Con: 1 estrella 2 estrellas 3 estrellas 4 estrellas 5 estrellas   votos ¡Gracias! Envíando datos... Espere, por favor.

marco carreira técnico de la federación española de taekuondo

Marco Carreira (A Coruña, 1974) lleva el taekuondo en la sangre. Con solo 13 años comenzó a competir animado por su entrenador y amigo José Luis Garrapucho. En su haber destacan, entre otros, los título de campeón de España juvenil y absoluto, tercero de Europa, nueve veces campeón gallego... Un sinfín de galardones que lo han llevado a lo más alto. Ahora, el coruñés es técnico de la federación española de esta disciplina y preparó a Nicolás García para conseguir la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres.

-¿Cómo se sintió ante el triunfo de Nicolás?

-Fue una sensación doble. La medalla me hizo sentir orgullo por el trabajo que habíamos realizado y un vacío de alivio. Dije qué bien, ya ha pasado el momento y tenemos una medalla.

-¿Hubo muchos nervios?

-Desde que le dijeron a Nico que iba al preolímpico fue un año y medio de muchísima tensión. Un sacrificio muy largo. El día de alcanzar la final yo no paraba de sudar por la tensión y los nervios.

-Entonces en el combate final, ¿cómo canalizó esa presión?

-La verdad, fue un combate muy tranquilo. Habíamos llegado allí, la meta ya estaba alcanzada así que solo quedaba esperar. Quien estuviese más fresco, ganaría. Aun así, el objetivo ya estaba conseguido.

-¿Nicolás tenía alguna manía antes de salir a luchar?

-Su ritual es subir las rodillas al pecho y hacer cuatro saltos.

-Ganó como entrenador pero, ¿le hubiera gustado acudir como taekuondista?

-Esto ha sido lo que no pude conseguir como deportista. Para mi era un sueño ir a los Juegos Olímpicos y como no pude ir en su día, ahora lo conseguí yendo como entrenador de Nico.

-¿Es una medalla compartida??

-No, la medalla es de Nico pero detrás de él hay muchísimo trabajo. Él dice que soy el director de orquesta. Yo llevaba la batuta y él se llevo la medalla de plata.

-Usted no compite desde el año 2002, ¿qué recuerdo guarda de aquellos años sobre el tapiz?

-El campeonato de Europa del año 2000. Fue importantísimo para mi. Aguanté un asalto con el brazo roto.

-¿Y por qué decidió dejarlo, después de un exitoso palmarés?

-Me senté con Garrapucho, el que entonces era mi entrenador, mi guía y la persona que me enseñó de verdad el taekuondo. Vimos que no podía llegar a los Juegos y decidí dejarlo.

-¿Han cambiado muchas cosas desde entonces?

-Si. La inclusión del vídeo replay y los petos electrónicos fueron cambios buenos que provocaron una evolución muy positiva. Además, la cara puntúa más, y así el juego es más vistoso, más arriesgado y más tenso. Muchísimo más emocionante que cuando yo competía.

-¿Quizá ahora es un deporte más conocido?

-La verdad es que el taekuondo ha tenido muchos éxitos, hay muchísimos campeones pero no hay tanta repercusión. Cada cuatro años llega la oportunidad, en los Juegos, y hay que hacer todo lo posible. Este año salimos por la puerta grande. Se convirtió en el sueño que nadie esperaba. Fue un equipo increíble que logró algo histórico.

-¿Alguna vez pensó que iría a las villa olímpica como técnico y conseguiría una presea?

-Jamás. Era impensable. Estoy muy orgulloso. Fue una experiencia perfecta.

Marco Carreira y Nicolás García posan con la medalla de plata.
Marco Carreira y Nicolás García posan con la medalla de plata.
Saber más...