El pelotón, en la provincia

Guía práctica para ver a los ciclistas

Cuatro puntos estratégicos para seguir la Vuelta en las etapas de Sanxenxo y Pontevedra

Valoración Con: 1 estrella 2 estrellas 3 estrellas 4 estrellas 5 estrellas   votos ¡Gracias! Envíando datos... Espere, por favor.

La décima etapa de la Vuelta, que arranca este mediodía desde Ponteareas para finalizar en Sanxenxo, supone el pistoletazo de salida a tres intensas jornadas en las que los ciclistas completarán cerca de 300 kilómetros pasando por más de 30 municipios de la provincia. Y más allá de la meta, en la que se decidirá el vencedor de cada etapa, el recorrido esconde algunos lugares idóneos para seguir el paso de los corredores y la caravana que les acompaña.

La jornada de hoy, con un perfil favorable para una llegada masiva, esconde algún lugar especialmente propicio para seguir las evoluciones de los ciclistas. Así, si se cumple el horario previsto, el pelotón pasará por el Alto da Portela, entre Cangas y Bueu, en torno a las 15.45 horas. Pese a ser un puerto no puntuable, los poco más de cuatro kilómetros de ascensión, sin grandes desniveles, lo convierten en una localización ideal para ver a los corredores en pleno esfuerzo.

Después, los ciclistas pasarán por Marín y Pontevedra en dirección a Sanxenxo. Tras un primer paso por meta completarán un circuito de 40 kilómetros pasando por O Grove. Antes de esto, el paso por Combarro alrededor de las 16.30 horas se presenta como otro de los lugares estratégicos para seguir la carrera. En caso de que el viento sople con fuerza, podrían aparecer los abanicos, los nervios y los cortes en el pelotón.

Cuatro horas de espectáculo

La contrarreloj de mañana entre Cambados y Pontevedra permitirá ver pasar a los ciclistas, uno a uno, durante cuatro horas. La subida al Monte Castrove, en la primera parte de la etapa, es uno de los mejores sitios para verlos retorcerse al límite de sus fuerzas para lograr un buen tiempo en meta. Las rampas de la ascensión, aunque no excesivamente duras, harán que los corredores circulen a una velocidad más reducida de lo habitual, permitiendo observar las diferencias en el ritmo de unos y otros.

Para los que prefieran la emoción y la plasticidad de los ciclistas rodando en un entorno urbano, el recorrido por las calles de Pontevedra es otra de las opciones para disfrutar de la etapa. La gran afluencia de público que registró la ciudad en la llegada de la pasada edición hace presagiar que las aceras estarán repletas de aficionados alentando a los corredores. Los continuos giros y cambios de dirección serán un aliciente para comprobar su pericia sobre la bicicleta en los kilómetros finales de la etapa, donde los favoritos arriesgarán para recortar segundos al cronómetro.

Para los más clásicos, siempre quedará la opción de ver llegar a los ciclistas en la recta de llegada. Pero sea donde sea, las próximas etapas en suelo pontevedrés se presentan como una oportunidad inmejorable para ver en directo a los grandes campeones del panorama internacional.