Jamaica tiene una población muy similar a Galicia. Menos de 2.900.000 habitantes. Por lo tanto esgrimir el factor demográfico para justificar el enorme éxito de los atletas de esta isla caribeña en las disciplinas de la velocidad es un argumento estéril. Hasta ayer, solo contabilizando las distancias de 100 y 200 metros, ya sumaban 10 medallas. Sin embargo la teoría genética que justifica diferencias importantes en el rendimiento deportivo, según los genotipos humanos, adquiere una gran relevancia, ya que los jamaicanos poseen un talento especial para desarrollar la carrera veloz. Entre otras variables hereditarias muestran un menor porcentaje de grasa, una mayor masa muscular como consecuencia de unos más altos niveles de testosterona, una estrechez mayor en las caderas o unos píes más largos, parámetros que facilitan el rendimiento exitoso en el esprint. Tanto es así que la mínima exigida por la Federación de Jamaica para participar en su nacional absoluto de este año, en el que Bolt fue segundo tras Blake en 200 metros, fue de 21.00. Hasta hoy, solo tres atletas españoles han superado este registro. Sin embargo en los 10.000 metros masculinos la marca solicitada fue de 35 minutos y el número 100 del ránking español del 2012 la marcado 33.12.
Pero también tiene su influjo el parámetro sociocultural. Existe devoción con el atletismo, en concreto con la velocidad, por la influencia de sus ídolos: Bolt, Fraser-Pryce, Blake?. Una forma eficaz de combatir la pobreza familiar es destacando en la práctica deportiva. El campeonato anual escolar está considerado un gran evento, al nivel de poder compararlo con el Super Bowl en los Estados Unidos. Pero estas influencias sobre el destacado rendimiento internacional de sus estrellas no serían suficientes sino fueran acompañadas por un trabajo específico basado en una adecuada planificación y programación del entrenamiento deportivo. Ellos también se esfuerzan en el día a día.
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