Es la gran esperanza para lograr que un deportista español se suba al primer peldaño del podio en los Juegos de Londres. Lo tiene más cerca que nadie. La windsurfista (clase olímpica RS-X) Marina Alabau (Sevilla, 1985) busca en la cita de la capital británica adornar con un metal una carrera repleta de éxito. Lo ha ganado prácticamente todo en su disciplina, salvo la gloria en el evento deportivo más prestigioso del mundo En Pekín también partía como favorita y terminó en la cuarta posición; ahora, a falta de tres regatas -dos se disputan esta tarde (13.00 y 13.45 horas)-, de once en total, lidera la clasificación con tres puntos de ventaja sobre la israelí Lee-El Korsiz, que ayer compitió de forma excelsa, firmó un segundo y primer puesto en las dos mangas de la jornada y se aproximó a la andaluza en la general. «Quizás el haberse puesto tan cerca de mí le puede añadir presión», matiza Alabau, que hoy necesita más que nunca que el viento sople a su favor.
-Ya no queda nada para el final, ¿se ve cerca del éxito?
-Veo clara la medalla, pero el primer puesto va a estar tremendamente reñido. Mañana [por hoy] será un día decisivo y creo que las condiciones meteorológicas me pueden beneficiar con respecto a Lee, que está navegando muy rápido con este viento más intenso. Aparte de esto, el hecho de haberse puesto segunda, tan cerca de mí, le puede añadir presión y tal vez le lleve a cometer fallos.
-¿Pero se conformaría con la plata?
-Si me lo hubiesen preguntado antes de los Juegos, diría que sí. Sin embargo, llegados a este punto, ya solo pienso en el oro. He estado más de tres cuartas partes de la competición delante y no me imagino perdiendo el primer puesto cuando está al alcance de mi mano.
-¿Qué sensaciones le dejaron sus dos últimas mangas?
-La primera (en la que finalizó tercera, solo superada por la ucraniana Olha Maslivets y Lee-El Korsiz) creo que la hice bastante bien. En la salida estuve colocada al frente de la flota y luego no perdí la zona de cabeza en ningún momento. Pero en la segunda, aunque también salí bien, después me quedé atascada en una boya. Había cambios de viento constantes y eso provocó que hasta me cayese al agua. Terminé séptima, el resultado que, por el momento, voy a descartar.
-¿Lo positivo es que la polaca Zofia Noceti-Klepacka se ha desfondado?
-Antes de empezar el día, la tenía señalada como mi gran rival. Le veía mejor que a la israelí, creía que era una amenaza más seria, pero ha hecho dos resultados muy malos que la dejan fuera de la pelea por la primera plaza.
-¿Está siendo muy complicado para todos los participantes manejar el campo de regatas de Nothe (uno de los siete de la bahía de Weymouth-Portland y donde también han competido las gallegas Támara Echegoyen y Sofía Toro)?
-Sí, porque una de las balizas está prácticamente pegada a un muro y allí las variaciones de viento son muy frecuentes. Tan pronto te puedes quedar parada, como aparecen rachas que te tiran de la tabla. Es una lotería.
-¿Y qué condiciones le gustaría que hubiese para mañana [por hoy]?
-Un poco menos de viento. Si sopla más suave, iré más rápida que Lee, a ella le beneficia que haya fuerza. Y los partes dicen que tendré suerte.
-¿Le molesta que solo se hable de la vela cuando hay que contar las medallas?
-Eso es así, me molesta... [se queda callada durante unos instantes]. Pero en estos momentos no tengo energías para responder a esta pregunta.
Marina Alabau RegatisTa española de la clase olímpica RS-X
«No me imagino perdiendo el primer puesto cuando está al alcance de mi mano»